“Luffy los abandonó”: La marcha más raquítica de la Generación Z advierte que ejercerá violencia si el gobierno no responde en 20 días

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 19 de abril de 2026.- Con el espíritu de Monkey D. Luffy aparentemente abandonado a su suerte, la marcha de la Generación Z se convirtió este domingo en la manifestación más raquítica y menos nutrida del movimiento hasta la fecha, al mismo tiempo que sus voceros advirtieron abiertamente que ejercerán violencia si no obtienen respuesta favorable a sus demandas en un plazo de 20 días.

Lo que debía comenzar a las 11:00 horas desde el Monumento a la Revolución arrancó con más de una hora de retraso. Apenas un grupo minúsculo, alrededor de una treintena de jóvenes,  dio una vuelta simbólica al monumento antes de emprender el camino hacia el Zócalo. La mayoría de los participantes visibles eran personas adultas y de la tercera edad, muchos vestidos de blanco, portando imágenes católicas, cadenas con cruces y otros símbolos religiosos.

La manta más visible y provocadora rezaba: “Claudia si estás mirando: Chinga tu madre”. Mientras avanzaban, coreaban consignas como “El pueblo consiente se une al contingente”, aunque pocos en las aceras les prestaban atención y la gran convocatoria que prometían en redes nunca se materializó.

El reducido contingente se cruzó con el Maratón Cultural Antifascista de la Liga Cultural Antifascista y, en el Foro Palestina Libre, un hombre que apoyaba a los jóvenes interrumpió con insultos la ponencia de la académica Teresa Rodríguez de la Vega, sin que el incidente pasara a mayores. El grupo continuó por avenida Juárez y 5 de Mayo, para finalmente concentrarse cerca del Zócalo, donde ofrecieron una conferencia de prensa.

Foto: Alejandro Meléndez

Amenaza explícita de violencia

En la conferencia de prensa, los voceros anunciaron que presentarán un pliego petitorio al Gobierno de la Ciudad de México exigiendo soluciones inmediatas a la inseguridad, la corrupción (citando el caso de Edith Guadalupe, asesinada al salir a buscar trabajo mientras la fiscalía pedía “moches”), el mantenimiento de instalaciones públicas, la distribución de agua en pipas y las fugas que representan más del 30% del vital líquido en la CDMX.

“Estas peticiones son problemas comunes que debieron haber resuelto desde hace seis años con Andrés Manuel López Obrador”, señalaron. Sin embargo, lo más destacado fue la amenaza clara de escalada violenta: advirtieron que, si en 20 días no reciben respuesta favorable, iniciarán manifestaciones cada vez más violentas, especialmente cerca del Mundial de Fútbol.

El 11 de mayo planean sumarse “como contingente de apoyo” a otros grupos, ofreciendo “sanidad y servicio”, pero fueron explícitos: “Si el gobierno no se pone a hacer en 20 días lo que no ha hecho en más de seis años, nosotros sí vamos a empezar a actuar”. Preguntados sobre el tipo de violencia, indicaron que sería “un tanto a lo que se vivió el 15 de noviembre”, aunque todo dependerá de la respuesta del gobierno.

Sobre la baja asistencia, admitieron que muchos jóvenes no recibieron permiso de sus padres o tenían exámenes escolares. “Sonará absurdo, pero nuestros papás nos quieren mucho”, justificaron.

Fin del financiamiento y agenda conservadora

Esta fue, sin duda, la marcha menos nutrida del movimiento. El abandono del millonario financiamiento de Ricardo Salinas Pliego —quien invirtió millones en publicidad en redes para la convocatoria del 15 de noviembre de 2025— dejó “huérfanos” a los organizadores. Aquella vez atrajeron miles; hoy apenas llegaron a la treintena.

Aunque insisten en presentarse como un movimiento “independiente de partidos”, sus demandas, símbolos y alianzas con grupos conservadores revelan una agenda claramente alineada con las posiciones de ultraderecha en México. Precisamente este domingo, la Arquidiócesis de México publicó en su semanario ‘Desde la fe’ un editorial celebrando que “una nueva generación” como la Z adopte “posturas más naturales” a favor de la vida “en todas sus etapas”, y respaldó explícitamente la marcha “Pasos por la Vida” del 25 de abril. La Iglesia calificó el aborto, la eutanasia y el suicidio asistido como “flagelos”.

La fuerte presencia de símbolos católicos y adultos mayores en la marcha de hoy refuerza la percepción de que esta “Generación Z” funciona más como fachada juvenil para agendas conservadoras y religiosas de derecha, que como un movimiento orgánico de jóvenes independientes.

El “One Piece” de la gran convocatoria parece cada vez más lejano. Luffy, al menos por hoy, no apareció.