Icono del sitio Periodistas Unidos

Macrosimulacro en Avenida de la República: el Monumento a la Revolución y Reforma se convierten en escenario de emergencia

Foto: Juan Pérez

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 19 de septiembre de 2026.- A las 12:00 en punto sonó la alerta sísmica. En la Avenida de la República, frente al Monumento a la Revolución y a unos metros de Paseo de la Reforma, el tráfico se detuvo, los peatones salieron a la calle y las corporaciones de emergencia ocuparon la plaza. El punto, uno de los dos escenarios oficiales de la capital, concentró el macrosimulacro más visible del Segundo Simulacro Nacional 2026.

El ejercicio nacional se realizó por primera vez en sábado, con la hipótesis de un sismo de magnitud 7.7, epicentro a 15 kilómetros al sur-suroeste de Tehuacán, Puebla, y 67 kilómetros de profundidad. Esa fue la hipótesis para la zona centro, que incluye a la Ciudad de México. El objetivo no era solo evacuar edificios: en Plaza de la República se ensayó la respuesta territorial ante un colapso, con búsqueda, estabilización y extracción de víctimas, descenso de helicópteros y un sistema de comando de incidentes.

La secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Myriam Urzúa, había anticipado que la capital tendría dos escenarios de siniestro: el Monumento a la Revolución —sobre Avenida de la República y Reforma— y el Deportivo Xochimilco. En ambos se simularon rescates en altura y estructuras colapsadas, con participación de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, Bomberos, el ERUM, el CRUM, el C5 y brigadas de Protección Civil. “Hemos elegido estos dos puntos porque habrá descenso de helicópteros”, explicó Urzúa antes del ejercicio.

Así ocurrió. Poco después del mediodía, un helicóptero del Grupo Cóndor de la Secretaría de Seguridad Ciudadana descendió sobre Paseo de la Reforma, a la altura del Eje 1 Poniente. La vialidad y el cruce con Reforma se cerraron de forma temporal. Las unidades de emergencia acordonaron accesos; rescatistas, perros de búsqueda y ambulancias ocuparon el arroyo vehicular y la explanada del monumento. Transeúntes y trabajadores de inmuebles aledaños se concentraron en puntos de reunión mientras las corporaciones ensayaban el despliegue.

El contexto no era solo operativo. Este 19 de septiembre se cumplieron 41 años del sismo de 1985 y nueve del de 2017. Por la mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el izamiento de la Bandera Nacional a media asta en el Zócalo. En Tlatelolco hubo un minuto de silencio. En la capital, la jornada mezcló memoria y protocolo: la alerta llegó por altavoces —más de 28 mil en la ciudad, con una efectividad reportada cercana al 99 por ciento— y por mensajes a teléfonos celulares en todo el país. La Coordinación Nacional de Protección Civil estimó que la alerta celular alcanzó a más de 80 millones de aparatos.

En conferencia posterior, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, dio por concluido el ejercicio en la Ciudad de México. Según el informe capitalino, el simulacro movilizó a más de 7 millones de personas en la CDMX, con un tiempo promedio de evacuación de un minuto con 43 segundos. A escala nacional, la CNPC reportó la participación de unos 33 millones de personas. Brugada subrayó que realizarlo en sábado permitió probar la respuesta en viviendas, comercios y espacios públicos, no solo en oficinas y escuelas. “La Ciudad de México tiene 7 siglos de memoria y no olvida”, dijo.

El Metro aplicó sus propios protocolos. En el primer cuadro, calles como Juárez, Eje Central e Hidalgo también vieron cortes y evacuaciones. Dos personas requirieron atención durante el ejercicio en la capital: una por un aparente infarto y otra por una caída en una escalera. No se reportaron incidentes graves atribuidos al operativo en Revolución-Reforma. La circulación en Reforma y vialidades aledañas se restableció por la tarde.

El macrosimulacro en Avenida de la República no fue un acto aislado: fue la demostración pública de que, en caso de un sismo de gran magnitud, ese cruce entre memoria urbana y avenidas principales debe funcionar como plaza de mando, zona de rescate y punto de reunión. Las autoridades insistieron en lo mismo que cada 19 de septiembre: identificar rutas de salida, puntos seguros y un plan familiar. El sonido de la alerta se apagó al mediodía; el recuento, como cada año, quedó para revisar qué falló y qué sí respondió.

 

Salir de la versión móvil