Marcha antiimperialista en CDMX exige liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores tras intervención estadounidense en Venezuela

Por Alejandro Meléndez

Ciudad de México, 10 de enero de 2026 – Cientos de personas participaron este sábado en la Marcha Antiimperialista que partió del Ángel de la Independencia y avanzó por Paseo de la Reforma hasta el  Antimonumento por Palestina o Plaza Palestina, en una jornada de solidaridad con Venezuela denominada “Jornada Antiimperialista por la Soberanía de América Latina y Solidaridad con Venezuela”.

La movilización, convocada por el Frente Nacional en Defensa de la Soberanía3 de enero de 2026, que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales relacionados con narcotráfico y otros delitos. y respaldada por diversas organizaciones sociales, sindicales, campesinas, juveniles, indígenas y de derechos humanos —incluyendo la Coordinadora Mexicana en Solidaridad con Venezuela, el SITUAM y sectores de la CNTE—, rechazó la intervención militar de Estados Unidos del pasado

Los manifestantes portaron banderas de Venezuela y Palestina, así como pancartas con consignas como “¡Libertad para Maduro y Cilia Flores!”, “Fuera yanquis de América Latina”, “Trump asesino” y “Venezuela soberana”. Gritaron consignas como “Venezuela aguanta, México se levanta”, “Fuera imperialismo yanqui” y “Libertad, libertad”.

Entre los participantes destacaron figuras como el escritor y director del Fondo de Cultura Económica Paco Ignacio Taibo II y el caricaturista Rafael Barajas “El Fisgón”, quienes se unieron a la expresión de repudio a lo que los organizadores califican como “agresión imperialista” y “secuestro” del mandatario venezolano.

Durante el acto central en el punto de llegada, se leyó un comunicado en el que los asistentes se declararon en “defensa de la soberanía” y alzaron un “ya basta” al imperialismo estadounidense, representado por el gobierno de Donald Trump y las oligarquías del continente. El texto denunció la operación militar que, según los convocantes, causó más de un centenar de muertes —incluyendo hermanos venezolanos y cubanos— y se unió a la destrucción de viviendas y edificios públicos.

El comunicado enfatizó la resistencia del pueblo venezolano y la “batalla político-mediática” ganada por Maduro y Flores “desde las entrañas del monstruo”, lo que habría impulsado protestas mundiales y la convergencia de sectores progresistas y revolucionarios en Nuestra América. Se mencionó también el apoyo de países como China, Rusia, Irán y Corea del Norte, así como la solidaridad global alrededor de la causa palestina.

El documento criticó duramente al presidente Trump, comparándolo con “el Calígula del siglo XXI”, y rechazó las amenazas contra Venezuela y otros países de la región. Afirmó que la “trasmoya legal” contra Maduro se desmorona y que el respaldo a Trump retrocede en Estados Unidos. Finalmente, llamó a la unidad latinoamericana contra el imperialismo, a la defensa de la soberanía de México y América Latina como zona de paz, y a la resistencia de la migración en Estados Unidos.

La marcha se desarrolló de manera pacífica y masiva. Los organizadores anunciaron una reunión de balance posterior para avanzar en esta articulación.