Marcha de la Generación Z transcurre con escasa participación y sin incidentes mayores en CDMX; en CU la convocatoria fue nula

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 20 de noviembre de 2025.- La segunda marcha convocada por el colectivo «Generación Z México» se desarrolló este jueves en la capital del país con una afluencia notablemente reducida, en contraste con las expectativas generadas en redes sociales. En medio de cierres viales por el Desfile Cívico-Militar del 115 Aniversario de la Revolución Mexicana, el contingente partió del Ángel de la Independencia alrededor de las 11:00 horas, pero no superó las 200 personas, según reportes de autoridades y medios locales. La manifestación, que buscaba exigir reformas políticas, mayor seguridad y mayor participación ciudadana, avanzó por Paseo de la Reforma sin mayores contratiempos, aunque con intervenciones policiales que «encapsularon» al grupo para evitar su llegada al Zócalo capitalino, coincidente con el evento oficial presidido por Claudia Sheinbaum.

Organizadores del movimiento, que surgió como una plataforma juvenil opositora al gobierno federal de Morena, atribuyeron la baja asistencia al «miedo» generado por presuntas represiones en protestas previas, así como a los cortes de circulación que complicaron el acceso. «La gente está trabajando y hay temor a la represión», señaló un manifestante anónimo citado en redes sociales, mientras que en el trayecto se observaron más periodistas y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que participantes. La policía capitalina reportó un acuerdo con los líderes para redirigir el grupo hacia la Glorieta de Amajac, donde se disolvió pacíficamente alrededor de las 14:00 horas, sin detenciones ni enfrentamientos violentos.

Paralelamente, una convocatoria específica para estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Ciudad Universitaria (CU) resultó en un «desaire» total: pese a las invitaciones difundidas en plataformas digitales para una movilización a las 9:00 horas en la Torre de Rectoría, no se registró ninguna asistencia significativa. Fuentes universitarias y reportes en sitio indicaron que el llamado, enfocado en alzar la voz desde el alumnado contra políticas gubernamentales, no generó eco entre la comunidad estudiantil, posiblemente por el solapamiento con clases y el desfile oficial. «Nadie en la UNAM; la falta de asistentes se debe a que la gente está trabajando», ironizó un observador en redes, reflejando el desánimo entre promotores del movimiento.

Esta segunda acción de la Generación Z, anunciada el 18 de noviembre con rutas desde el Ángel hacia el Zócalo y puntos universitarios en varias entidades, coincidió con el desfile revolucionario que congregó a miles en el Paseo de la Reforma. La Embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta recomendando evitar las zonas afectadas por las protestas y el evento militar, destacando posibles interrupciones en el tránsito. Analistas políticos ven en esta marcha un intento de revitalizar el descontento juvenil postelectoral, pero critican su fragmentación y baja convocatoria como signo de fatiga social o efectividad de las estrategias de contención gubernamental.

En redes sociales, las reacciones fueron mixtas: simpatizantes lamentaron la «criminalización» de los manifestantes, mientras que detractores la tildaron de «fiasco orquestado» por sectores opositores. Uno de los impulsores, Edson Andrade, anunció su salida temporal del país acusando persecución gubernamental, lo que añade un matiz de controversia al movimiento. El impacto económico en comercios locales se estima en millones de pesos por los bloqueos, exacerbados por el doble evento.

La jornada concluyó con el Centro Histórico en calma, y las autoridades federales y locales reiteraron su compromiso con el diálogo pacífico. Este episodio subraya las tensiones entre juventud y poder en el México de Sheinbaum, en un día simbólico de conmemoración histórica.