Marchan indígenas en San Cristóbal de Las Casas a dos años del asesinato del sacerdote Marcelo Pérez Pérez
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 19 de octubre de 2026.- Cientos de integrantes de los pueblos originarios de Chiapas marcharon este lunes por las calles de San Cristóbal de Las Casas para exigir justicia por el homicidio del sacerdote Marcelo Pérez Pérez, defensor de los derechos humanos. A dos años de su asesinato, ocurrido el 20 de octubre de 2024, las comunidades denunciaron que las autoridades correspondientes aún no identifican a los autores intelectuales del crimen, al tiempo que señalaron la persistencia de la violencia en la región.
La movilización reunió a contingentes pertenecientes a las etnias choles, mam, tsotsiles, tojolabales y tzeltales, así como a familiares del clérigo, víctimas de desplazamiento forzado e integrantes de la sociedad civil. Las expresiones de protesta demandaron a la Fiscalía General de la República (FGR) profundizar en las líneas de investigación para sancionar a los mandos que ordenaron el ataque contra el mediador comunitario.
El padre Marcelo Pérez Pérez fue reconocido por su labor de conciliación en conflictos territoriales y la defensa de las libertades de los pueblos indígenas frente al avance del crimen organizado. Pese a que Edgar Rolando Mares Banda recibió una condena de 20 años de prisión como autor material del homicidio, representantes de la diócesis local y del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello señalaron que el proceso judicial permanece en etapa intermedia y requiere un esclarecimiento integral.
Durante la jornada, los manifestantes alertaron sobre el deterioro de la seguridad en diversos municipios de la entidad chiapaneca, documentando casos de extorsión, femicidios, desapariciones y reclutamiento forzado de jóvenes por parte de grupos armados para labores de vigilancia. Asimismo, se denunció la continuidad de amenazas y detonaciones de armas de fuego contra comunidades agrícolas de la zona de Los Altos.
Los contingentes avanzaron desde tres accesos estratégicos del municipio, entre ellos el barrio de Cuxtitali —sitio donde se registró el atentado en 2024—, hasta confluir en la Plaza de la Resistencia. En el lugar, portaron banderas, cruces y pancartas alusivas a la labor pastoral de Pérez Pérez, extendiendo los reclamos de reparación de daños para las víctimas de agresiones históricas como las de Acteal y Nueva Morelia.
La jornada concluyó con una ceremonia religiosa de carácter ecuménico frente a la Catedral local. Organizaciones sociales y representantes del Pueblo Creyente reiteraron que mantendrán las movilizaciones pacíficas y el monitoreo de los expedientes penales hasta que las instancias judiciales garanticen la no repetición de los hechos y la desarticulación de las estructuras delictivas que operan en la frontera sur.