Más de una decena de facultades de UNAM, suspenden clases presenciales por amenazas cibernéticas tras el homicidio en CCH Sur
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 29 de septiembre de 2025.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) vive un lunes de zozobra académica: más de diez facultades y planteles en Ciudad Universitaria y otras zonas de la capital optaron por clases en línea y suspensiones temporales de actividades presenciales, en respuesta a amenazas anónimas difundidas en redes sociales y correos electrónicos. Esta medida preventiva, que afecta a miles de estudiantes y docentes, se activa una semana después del brutal asesinato de un alumno en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, un hecho que ha encendido alarmas sobre la seguridad en el alma máter y expuesto vulnerabilidades en el ecosistema digital de la institución.
El detonante inmediato fue el ataque perpetrado el 22 de septiembre por Lex Ashton, un estudiante de 19 años, quien irrumpió en el CCH Sur con un arma blanca y segó la vida de Jesús Israel, de apenas 16 años, además de herir gravemente a un trabajador administrativo del plantel. Ashton, quien intentó huir escalando un edificio y resultó con fracturas en ambas piernas, había publicado mensajes previos en redes sociales con un lenguaje cargado de odio, influenciado presuntamente por foros en línea de discursos extremistas e «incel» (involuntariamente célibes), según análisis preliminares de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX). Este suceso no solo dejó un vacío irreparable en la comunidad estudiantil –que rindió homenaje con veladoras y flores en el plantel–, sino que desató una ola de rumores y amenazas similares dirigidas a otras escuelas, con mensajes como “Algo malo pasará, no crean que la Facultad de Química se salvó” o promesas de “cobrar otra vida” en zonas de alta afluencia, como el vestíbulo de un edificio el 30 de septiembre.
La Facultad de Química fue la primera en reaccionar, anunciando la noche del domingo 28 de septiembre la suspensión de clases teóricas y de laboratorio presenciales a partir de este lunes, con todas las actividades migrando a plataformas digitales en horarios habituales. “La prioridad es salvaguardar la integridad de nuestra comunidad”, enfatizó el director Carlos Amador Bedolla en un comunicado oficial, que también alista una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por amenazas cibernéticas. Le siguieron otras entidades: la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción (ENALLT), Economía, Ingeniería, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Sociales, Trabajo Social, Psicología y Arquitectura optaron por modalidades virtuales o paros indefinidos hasta el 4 de octubre, sumándose a un movimiento que ya involucra 14 escuelas en protesta por justicia y mayor protección. La Facultad de Derecho y la Facultad de Medicina, por su parte, emitieron alertas con números de emergencia –como la Línea de Reacción Puma (55-5025-0700)– y activaron la app SOS UNAM para reportes inmediatos, mientras que la FES Zaragoza justificó el cierre temporal por “incertidumbre generada por mensajes electrónicos” que afectan la salud mental de alumnos y profesores.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas, en un pronunciamiento oficial, prometió “redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad física y psicológica del alumnado”, incluyendo refuerzo de rondines por elementos de seguridad universitaria y coordinación con la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). La UNAM ya había alertado el 24 de septiembre sobre “informaciones falsas, rumores y versiones descontextualizadas de amenazas sobre presuntos explosivos o grupos violentos”, particularmente en preparatorias y CCH, y exhortó a la comunidad a verificar fuentes oficiales para evitar la propagación de pánico. Sin embargo, la similitud en el tono de las nuevas amenazas –con referencias a “elegir víctimas” en eventos masivos– ha llevado a especulaciones sobre posibles copycats inspirados en el caso de CCH Sur, un fenómeno que expertos en ciberseguridad atribuyen al eco chamber de redes sociales.
Analistas coinciden en que, más allá de la suspensión temporal, este episodio pone en jaque el modelo híbrido post-pandemia de la UNAM, con demandas crecientes por filtros en foros internos y apoyo psicológico masivo.
Mientras la Comisión Local de Seguridad se reúne este 30 de septiembre para evaluar protocolos, la comunidad puma cierra filas: clases virtuales como escudo, pero el clamor por un regreso seguro resuena en cada pantalla. En la UNAM, donde el conocimiento es refugio, hoy el miedo acecha desde lo intangible, recordando que las amenazas no siempre vienen con rostro, sino con un clic.