México emite alerta roja por lluvias intensas en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Campeche

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 19 de octubre de 2025.- El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) activó este sábado una alerta de alto riesgo para el sureste del país, pronosticando lluvias puntuales intensas de 75 a 150 milímetros en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Campeche durante el domingo 20 de octubre. El fenómeno, impulsado por canales de baja presión, desprendimientos nubosos de la vaguada monzónica y una zona de baja presión con potencial ciclónico al sureste de Chiapas, amenaza con inundaciones, deslaves y crecidas de ríos en regiones ya saturadas por precipitaciones previas.

En su pronóstico extendido, el SMN detalla que las precipitaciones más severas afectarán zonas específicas: en Veracruz, las regiones Capital, Las Montañas, Papaloapan, Los Tuxtlas y Olmeca; en Oaxaca, Papaloapan, Istmo y Sierra Norte; en Chiapas, Norte, Altos, Fronteriza, Selva y Soconusco; en Tabasco, Chontalpa y Sierra; y en Campeche, el oeste y suroeste. Estas áreas, que acumularon hasta 500 milímetros durante la perturbación 90-E la semana pasada —causante de 76 muertes en cinco estados—, enfrentan un riesgo elevado de desbordamientos en ríos como el Papaloapan y el Grijalva, según alertas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

El ingreso del frente frío número 8 por el noreste del territorio agravará las condiciones, generando un descenso de temperaturas de hasta 10 grados Celsius en el centro y norte, con mínimas de 0 a 5 grados en serranías de Hidalgo, Puebla y Veracruz. En el sureste, se esperan tormentas eléctricas, vientos de 30 a 45 km/h con rachas de 70 km/h en el Golfo de Tehuantepec y oleaje de 2 a 3 metros en costas de Oaxaca y Chiapas. «Estos sistemas interactúan con humedad del Pacífico y Caribe, creando un ‘corredor de inestabilidad’ que podría extender las lluvias al sur de Guerrero y Yucatán si la baja presión evoluciona a ciclón», advirtió Gabriela Espinosa, directora del SMN, en un boletín oficial.

Autoridades locales y federales desplegaron planes de contingencia inmediata. La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) activó 2 mil elementos en las zonas afectadas, con énfasis en evacuaciones preventivas en comunidades indígenas de la Sierra Norte de Oaxaca y la Selva de Chiapas. En Veracruz, el gobernador Joaquín Hernández, conocido como «Cuahtémoc», ordenó el cierre de 15 puentes vehiculares en la cuenca del Papaloapan y la distribución de 200 toneladas de víveres. «No repetiremos los errores del pasado; hemos reforzado diques y alertas tempranas tras las inundaciones de octubre», declaró en una rueda de prensa. En Tabasco, donde las lluvias de 2020 dejaron miles de damnificados, se habilitaron 50 albergues en Villahermosa y la Chontalpa.

Expertos climáticos vinculan esta alerta al cambio climático, que intensifica la frecuencia de eventos extremos en el sureste mexicano, con un aumento del 20% en precipitaciones anuales desde 2020 según datos de la ONU. Organizaciones como Greenpeace México urgen inversión en infraestructuras resilientes: «El sureste no puede seguir siendo el patio trasero de las tormentas; necesitamos manglares restaurados y drenajes modernos para mitigar el impacto». Mientras tanto, la población recibe recomendaciones vía apps como Lluvias Conagua: evitar cruces de ríos, monitorear niveles de agua en tiempo real y preparar kits de emergencia.

El SMN actualizará pronósticos cada seis horas, con posibilidad de que las lluvias persistan hasta el martes 21 si el potencial ciclón se organiza. México, que ha lidiado con tres sistemas tropicales este otoño, enfrenta esta nueva embestida con lecciones aprendidas pero vulnerabilidades expuestas. La resiliencia de sus comunidades sureñas será clave para minimizar el saldo trágico y transformar la alerta en una mera advertencia oportuna.