México festeja la inscripción de la Ruta Wixárika como Patrimonio Mundial de la Unesco
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 13 de julio de 2025.- México está de celebración tras la histórica inscripción de la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados hacia Wirikuta (Tatehuarí Huajuyé) en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, anunciada este sábado durante la 47ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial en París, Francia. Este reconocimiento marca un hito al ser la primera tradición indígena viva de América Latina incluida en esta prestigiosa lista, elevando a 36 los sitios mexicanos reconocidos como patrimonio de la humanidad, consolidando al país como líder en América y séptimo a nivel global.
La Ruta Wixárika, un peregrinaje ancestral de más de 500 kilómetros que recorren los wixaritari (conocidos como huicholes) desde la Sierra Madre Occidental en Nayarit y Jalisco, pasando por Durango, Zacatecas y hasta el desierto de Wirikuta en San Luis Potosí, es un testimonio vivo de la cosmovisión indígena. Este corredor biocultural, que incluye 20 sitios sagrados como Tatei Jaramara (Nayarit), Huaxa Manaka (Durango) y el Cerro El Quemado (San Luis Potosí), es fundamental para los rituales wixaritari, que buscan mantener la armonía con la naturaleza, asegurar ciclos agrícolas exitosos y preservar su conexión espiritual con deidades como el venado azul, Hikuri, simbolizado por el peyote.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó la importancia de esta declaratoria en un contexto de transformación democrática, subrayando que “es la primera vez que una expresión cultural indígena viva recibe este reconocimiento en América Latina, reafirmando el valor universal de nuestras culturas originarias”. Por su parte, el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto, enfatizó que la ruta es un “testimonio excepcional de la interrelación entre cultura y naturaleza”, donde los wixaritari practican rituales para honrar la tierra y garantizar el bienestar de su pueblo.
La inscripción, resultado de una lucha de más de 30 años impulsada por el Consejo Regional Wixárika y apoyada por el INAH, la Secretaría de Cultura y Conservación Humana A.C., no solo celebra la riqueza cultural, sino que también refuerza la protección de la ruta frente a amenazas como proyectos mineros, expansión urbana y el turismo irresponsable que ha afectado la conservación del peyote. La Unesco recomendó al gobierno mexicano prohibir actividades mineras en la zona, regular el crecimiento urbano y promover un turismo responsable que beneficie a las comunidades wixaritari.
Santos de la Cruz, representante del Consejo Regional Wixárika, expresó desde París: “Esta declaratoria es una herramienta de supervivencia para nuestra cultura, la máxima protección legal para nuestro patrimonio”. La comunidad wixaritari, que ha enfrentado décadas de desafíos por proyectos extractivos, celebró este logro como un paso hacia la justicia para los pueblos indígenas.
Con esta inscripción, México reafirma su compromiso con la preservación de su patrimonio cultural y natural, destacando la importancia de las tradiciones vivas de los pueblos originarios en la construcción de su identidad pluricultural. La Ruta Wixárika, descrita como una “trenza de senderos” que conecta la memoria ancestral con el presente, se convierte en un legado para la humanidad, invitando al mundo a valorar y proteger esta joya cultural y espiritual.