México inaugura Centro Mexicano de Supercómputo en Barcelona y anuncia supercomputadora nacional para 2026

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 19 de noviembre de 2025.- El Gobierno de México dio un paso decisivo hacia la soberanía tecnológica al firmar un convenio de colaboración con el Barcelona Supercomputing Center (BSC), que permitirá la creación inmediata del Centro Mexicano de Supercómputo en las instalaciones españolas. Paralelamente, se adelantó la construcción de la supercomputadora más potente de América Latina, un proyecto 100% nacional que iniciará operaciones en enero de 2026 y estará lista en un plazo de 24 a 36 meses. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca resolver problemas urgentes en clima, salud y economía mediante inteligencia artificial y cómputo de alto rendimiento.

Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum enfatizó la necesidad de una «supercomputadora propia» para procesar datos críticos del país, comparándola con la importancia de tener «carreteras propias» para el desarrollo. «Queremos mayor desarrollo científico y tecnológico; no podríamos pensar en soberanía sin esto. El Estado tiene un rol clave para no depender de otros», declaró la mandataria, quien adelantó que el próximo 26 de noviembre se anunciarán detalles de la atracción de esta máquina, que superará ampliamente a la actual más potente de la región.

El director del BSC, Mateo Valero Cortés –quien acumula «110 visitas» a México–, firmó el acuerdo junto a autoridades mexicanas, destacando la evolución exponencial de la tecnología: «El MareNostrum ha multiplicado su capacidad 10 mil veces desde 2004. Un país soberano es el que controla sus cálculos y datos«. El convenio garantiza soberanía total sobre los datos mexicanos, que permanecerán bajo control gubernamental, y permitirá que al menos 177 investigadores nacionales accedan desde enero a la supercomputadora MareNostrum 5, capaz de realizar 314 billones de operaciones por segundo –lo que reduce de 30 días a horas tareas complejas en equipos convencionales.

El Centro Mexicano de Supercómputo, operando temporalmente en Barcelona, involucrará a instituciones como el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt), Infotec y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT). La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, detalló que el esquema incluirá estancias para doctorantes y posdoctorados en colaboración con el IPN y el Cinvestav, formando a 100 estudiantes en física, matemáticas e ingeniería. «Es un modelo único e intensivo para resolver problemas apremiantes con soberanía en el manejo de datos», afirmó.

Entre los proyectos prioritarios figuran la mejora de pronósticos climáticos y meteorológicos para prevenir desastres naturales, simulaciones sísmicas, análisis de calidad del aire, exploración petrolera con Pemex y modelos para aduanas y el SAT. También se impulsarán aplicaciones en salud, educación, agricultura y finanzas, beneficiando a entidades como la Secretaría de Agricultura y el Consejo Nacional de Productividad y Competitividad (CNPC). Colaboraciones previas con el BSC, como gemelos digitales para la industria energética, han sido premiadas internacionalmente y servirán de base.

El coordinador de Infraestructura Digital, Jorge Luis Pérez Hernández, subrayó la urgencia: «Si construimos todo desde cero, tardaríamos hasta 2028 en resolver problemas de hoy. Con Barcelona, arrancamos ya». El BSC, con 1.400 empleados –de los cuales 1.200 son investigadores–, ha atraído 600 millones de euros en inversiones en 20 años, posicionando a esta alianza como un puente hacia la autonomía mexicana en IA y supercomputación.

Expertos celebran el anuncio como un hito para el Plan México, que posicionará al país en la «liga de naciones líderes» en tecnología. Sin embargo, advierten que el éxito dependerá de la inversión continua en talento humano y ciberseguridad para mantener la soberanía prometida. Con esta iniciativa, México no solo acelera su innovación, sino que fortalece su rol en la ciencia global.