México mantiene búsqueda activa de sobreviviente tras ataques de EE.UU. en el Pacífico
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 28 de octubre de 2025.- La Secretaría de Marina (Semar) de México confirmó este martes que persigue una operación de búsqueda y rescate «activa» en aguas internacionales del Pacífico para localizar a un sobreviviente de los ataques aéreos realizados por fuerzas estadounidenses contra cuatro embarcaciones presuntamente ligadas al narcotráfico. La acción, enmarcada en protocolos humanitarios internacionales, se lleva a cabo a 400 millas náuticas (unos 740 kilómetros) al suroeste de Acapulco, Guerrero, tras un reporte inicial de la Guardia Costera de Estados Unidos que no proporcionó detalles precisos sobre la persona reportada.
La presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, donde inicialmente mencionó que la Marina había rescatado al sobreviviente «por razones humanitarias y dentro de los tratados internacionales». Sin embargo, un aclaración posterior de su equipo y un comunicado oficial de la Semar precisaron que la misión de búsqueda y rescate marítimo se mantiene en curso, en cumplimiento del Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS). «Esta operación se atiende con el objeto de salvaguardar la vida humana en la mar», enfatizó la dependencia naval en un mensaje difundido en redes sociales.
El incidente ocurrió el lunes 27 de octubre, cuando el Ejército de Estados Unidos ejecutó tres ataques cinéticos letales contra las lanchas, operadas supuestamente por «organizaciones terroristas designadas» (DTO, por sus siglas en inglés) que transportaban narcóticos. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, detalló en un anuncio oficial que los bombardeos resultaron en la muerte de 14 personas: ocho en la primera embarcación, cuatro en la segunda y dos de tres ocupantes en la tercera, sin especificar detalles sobre la cuarta lancha. Hegseth calificó a las víctimas como «narcoterroristas» y compartió imágenes y videos en redes sociales mostrando las explosiones de las embarcaciones cargadas con paquetes sospechosos de contener drogas. «Las autoridades mexicanas de búsqueda y rescate aceptaron el caso y asumieron la responsabilidad de coordinar el rescate», agregó el funcionario, refiriéndose al Comando Sur de EE.UU. (USSOUTHCOM).
Esta serie de operaciones marca una escalada en la estrategia de Washington contra el tráfico marítimo de drogas, iniciada a principios de septiembre en el Caribe y ahora extendida al Pacífico oriental, una ruta clave para el ingreso de estupefacientes desde Colombia hacia México. Hasta la fecha, EE.UU. ha destruido al menos 14 lanchas en ambas regiones, con un saldo acumulado de alrededor de 57 fallecidos, según expertos consultados. En un caso previo a inicios de octubre, dos sobrevivientes fueron rescatados por fuerzas estadounidenses y repatriados a Colombia y Ecuador, lo que genera interrogantes sobre el destino del actual rescatado por México: si permanecerá bajo custodia nacional o será transferido a autoridades norteamericanas.
La intervención mexicana ha sido recibida con reacciones mixtas. Organizaciones de derechos humanos, como Amnistía Internacional, cuestionaron la legalidad de los ataques estadounidenses, calificándolos de «ejecuciones extrajudiciales» en aguas internacionales que violan el derecho internacional humanitario. En México, analistas como el experto en seguridad Alejandro Hope señalaron que, aunque la respuesta humanitaria es obligatoria, el incidente resalta la soberanía limitada en zonas marítimas compartidas y la creciente unilateralidad de EE.UU. bajo la administración de Donald Trump. «Esto no es cooperación bilateral; es una imposición que obliga a México a limpiar las consecuencias», comentó Hope en una entrevista con medios locales.
Sheinbaum, por su parte, evitó confrontaciones directas y reiteró el compromiso de su gobierno con la cooperación antinarcóticos, pero insistió en que los detalles adicionales serán proporcionados por la Semar una vez concluida la operación. Hasta el cierre de esta edición, no se ha reportado el hallazgo del sobreviviente, cuya nacionalidad, estado de salud o identidad permanecen desconocidos. El episodio aviva tensiones regionales en un contexto de presiones migratorias y de seguridad fronteriza, recordando que el Pacífico mexicano es un corredor vital para el 70% del tráfico marítimo de cocaína hacia el norte, según informes de la ONU. La Semar actualizó que la búsqueda continúa sin contratiempos, priorizando la vida humana por encima de cualquier consideración política.