México rechaza restricciones de EE.UU. a aerolíneas y defiende soberanía en decisiones aeroportuarias

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 21 de julio de 2025.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este lunes que “no hay razón” para que el Gobierno de Estados Unidos imponga restricciones a las aerolíneas mexicanas, particularmente a la alianza entre Aeroméxico y Delta Air Lines, tras acusaciones de incumplimiento de acuerdos bilaterales por parte de la administración estadounidense. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum destacó que México es un país soberano y que las decisiones tomadas en materia aeroportuaria responden a estudios técnicos y necesidades nacionales.

El conflicto surge tras el anuncio del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), que el pasado sábado señaló que México violó un acuerdo aéreo bilateral de 2015 al imponer restricciones de horarios (slots) y obligar a las aerolíneas de carga a trasladar sus operaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) desde 2022. Según el DOT, estas medidas han generado costos millonarios a aerolíneas estadounidenses y han otorgado una ventaja competitiva desleal a las mexicanas, afectando especialmente la alianza estratégica entre Aeroméxico y Delta.

El secretario de Transporte de EE.UU., Sean Duffy, propuso revocar la inmunidad antimonopolio (ATI) que permite a Aeroméxico y Delta coordinar precios, horarios y reparto de ingresos, lo que podría poner en riesgo casi dos docenas de rutas y 800 millones de dólares en beneficios económicos para ambos países, según las aerolíneas afectadas. Además, el DOT exigió que todas las aerolíneas mexicanas presenten sus horarios para operar en EE.UU. antes del 29 de julio y obtengan aprobación previa para vuelos chárter de pasajeros y carga.

Sheinbaum aclaró que su gobierno no ha recibido notificación formal de estas restricciones y defendió la reubicación de los vuelos de carga al AIFA, decisión tomada durante la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) para aliviar la saturación del AICM. “La mayoría de las empresas estadounidenses vieron bien trasladarse al AIFA, aunque algunas argumentaron que el tiempo de aviso fue corto. Sin embargo, ya ha pasado más de un año y las empresas se han adaptado a esta circunstancia, que es beneficiosa para todos”, afirmó la mandataria.

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) respaldó esta postura, destacando que las medidas implementadas buscan mejorar la seguridad y eficiencia del sector aeronáutico mexicano. Según la SICT, el traslado al AIFA ha permitido reducir un 22% el tiempo de ocupación en pista, un 83% el tiempo de espera en migración (de 45 a 8 minutos) y un 69% el tiempo en filtros de seguridad. Además, el número de aerolíneas de carga en el AIFA ha crecido de 18 a 47, movilizando más de 843 mil toneladas de mercancía.

Por su parte, Delta y Aeroméxico han argumentado que castigar su alianza por decisiones del gobierno mexicano es injusto y podría dañar a los consumidores y la economía de ambos países. México, el destino más visitado por estadounidenses con 40 millones de turistas en 2024, enfrenta ahora el desafío de negociar con EE.UU. para evitar impactos en el sector aéreo y en las relaciones comerciales bilaterales, especialmente tras el anuncio de un arancel del 30% a productos mexicanos a partir del 1 de agosto.

El gobierno mexicano reiteró su compromiso con una aviación segura y competitiva, y aseguró que continuará trabajando con aerolíneas y autoridades internacionales para encontrar soluciones que beneficien a ambas naciones. Mientras tanto, las aerolíneas mexicanas preparan una defensa que presentarán antes de que las medidas entren en vigor en octubre.