México registra 198 connacionales en ‘Alligator Alcatraz’, denuncias de abusos y cierre inminente del centro

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 19 de septiembre de 2025.– El Gobierno de México reveló este viernes que al menos 198 ciudadanos nacionales han sido entrevistados por personal consular en el controvertido centro de detención migratoria Alligator Alcatraz, ubicado en los Everglades de Florida, donde algunos han denunciado malos tratos y condiciones inhumanas. La cifra, divulgada por el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, se acumula a lo largo de las últimas semanas y refleja el alto flujo de detenidos en este sitio de estancia breve, cuyo cierre fue ordenado por una jueza federal el pasado 29 de agosto por violaciones ambientales y abusos a los derechos humanos.

De la Fuente aclaró que “no quiere decir que sigan estando ahí”, ya que el centro, inaugurado en junio bajo la administración de Donald Trump y el gobernador de Florida, Ron DeSantis, funciona como un hub temporal para procesar deportaciones rápidas. “Entra y sale muchísima gente todos los días”, enfatizó el canciller, quien detalló que seis consulados mexicanos en la zona han realizado visitas continuas para ofrecer asesoría legal, apoyo psicológico y opciones de repatriación voluntaria. Un número significativo de los afectados ha optado por regresar a México a través del programa México Te Abraza, impulsado por el Gobierno federal para brindar acompañamiento integral a migrantes en situaciones vulnerables, incluyendo transporte, atención médica y reinserción laboral.

El apodado ‘Alcatraz de los Caimanes’ —por su ubicación remota en un ecosistema infestado de reptiles y su diseño con jaulas metálicas y tiendas de campaña— ha sido criticado por organizaciones como la ACLU y Amnistía Internacional como un “agujero negro” del sistema migratorio estadounidense. Detenidos han reportado hacinamiento en celdas inundadas de excrementos, negación de atención médica, exposición a plagas de mosquitos y pitones, y uso de gas lacrimógeno durante presuntos motines, como el ocurrido el 29 de agosto que dejó “sangre en el suelo”, según testimonios recopilados por abogados. La jueza federal Kathleen Williams ordenó su cierre en 60 días, una decisión que el estado de Florida apela, argumentando que ha facilitado miles de deportaciones que “de otra forma no habrían ocurrido”. A pesar de la orden, el sitio continúa operando parcialmente, con traslados a otros centros como Deportation Depot en el norte de Florida.

Desde su apertura, ‘Alligator Alcatraz’ ha procesado a más de 1,800 migrantes, principalmente de México, Guatemala y Venezuela, bajo el programa 287(g) que permite a la Guardia Nacional de Florida actuar como agentes de ICE. En julio, al menos 100 personas fueron deportadas directamente desde allí, incluyendo casos como el de los hermanos Carlos Martín González y Óscar Alejandro, detenidos por una infracción de tránsito en Orlando y repatriados sin cargos formales. México ha exigido la repatriación inmediata de sus ciudadanos, con Sheinbaum declarando en julio que “no estamos de acuerdo con este tipo de lugares de reclusión”. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha fortalecido su respuesta con planes para pagar fianzas, ampliar capacidades consulares y realizar jornadas informativas en comunidades mexicanas en EE.UU., ante el endurecimiento de políticas migratorias bajo Trump, que incluyen amenazas de aranceles al comercio bilateral por temas de fentanilo y seguridad fronteriza.

Analistas destacan que esta crisis pone a prueba la diplomacia mexicana en un contexto de revisión del T-MEC en 2026, donde la migración podría condicionar las relaciones. “Es un recordatorio de que la protección consular no solo salva vidas, sino que defiende la soberanía”, opinó la experta en migración Xóchitl Bada, de la Universidad de Chicago. Mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defiende el centro como un “deterrente efectivo” para la inmigración irregular, México insiste en evidencia de debido proceso y rechaza lo que califica como “deportaciones exprés”. Con el cierre pendiente, la SRE monitorea traslados a otros sitios, asegurando que ningún connacional quede “desaparecido” en el sistema, como ha ocurrido con cientos de detenidos que “desaparecen” de las bases de datos de ICE. En un tuit reciente, el canciller reiteró: “Nuestros consulados no descansan; México abraza a los suyos dondequiera que estén”.