México se convierte en principal proveedor de petróleo a Cuba y eleva tensiones con Estados Unidos
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 14 de enero de 2026.- México ha desplazado a Venezuela como el principal proveedor de petróleo crudo a Cuba en los últimos meses, según datos de comercio internacional y reportes de la industria energética, lo que ha generado alertas en Washington y ha incrementado las fricciones diplomáticas con el gobierno de Donald Trump, quien asume su segundo mandato el 20 de enero.
De acuerdo con cifras compiladas por la Secretaría de Energía (Sener) y analistas independientes, México exportó alrededor de 60 mil barriles diarios de crudo a Cuba durante el segundo semestre de 2025, representando cerca del 70 % del abastecimiento total de la isla en ese periodo. Esta cifra supera con creces las exportaciones venezolanas, que han caído drásticamente por sanciones estadounidenses, problemas operativos en PDVSA y la crisis interna del país sudamericano. Pemex ha suministrado principalmente crudo Maya y Olmeca, con pagos diferidos y financiamiento a largo plazo, en línea con acuerdos bilaterales históricos entre México y Cuba.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó en su conferencia matutina que el suministro se mantiene en “niveles históricos y normales”, negando envíos extraordinarios o subsidios encubiertos. “Cuba es un socio histórico y el petróleo que se envía responde a contratos comerciales legítimos. No hay nada extraordinario ni que vulnere compromisos internacionales”, declaró. La mandataria recordó que México defiende el principio de no intervención y el derecho de los países a comerciar libremente, en contraposición a las sanciones unilaterales de Estados Unidos contra la isla.
Sin embargo, el incremento del rol mexicano ha elevado el coste político con Estados Unidos. Congresistas republicanos y asesores de la transición de Trump han calificado el suministro como un “apoyo indirecto al régimen cubano” y han advertido que podría complicar las negociaciones bilaterales, incluyendo la revisión del T-MEC en 2026 y la cooperación en seguridad. Reportes del Financial Times y Bloomberg señalan que legisladores estadounidenses presionan para incluir el tema en las conversaciones de alto nivel programadas para finales de enero, e incluso sugieren condicionar inversiones o acceso preferencial al mercado.
Cuba, sumida en una severa crisis energética con apagones diarios de hasta 20 horas, depende casi totalmente de importaciones para su consumo interno y generación eléctrica. El gobierno de Miguel Díaz-Canel ha agradecido públicamente el apoyo mexicano, destacando que fortalece la “hermandad histórica” entre ambos pueblos.
Analistas advierten que el tema podría escalar si Trump decide imponer medidas secundarias contra empresas mexicanas involucradas en el comercio con Cuba, similar a las aplicadas en el pasado bajo la Ley Helms-Burton. Sheinbaum insistió en que México no aceptará condicionamientos externos en su política exterior y que el comercio con Cuba se rige por acuerdos soberanos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que el suministro continuará bajo los términos establecidos, mientras se mantiene el diálogo con Washington para evitar que el asunto derive en una nueva fuente de tensión bilateral.