Movilización nacional por las 40 horas: «Nos quitaron el tiempo y ahora vamos por él»

Por Mario Santana

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 21 de noviembre de 2025.-48 horas semanales sigue siendo la norma, miles de trabajadores y activistas se preparan para tomar las calles este domingo 23 de noviembre. El Frente Nacional por las 40 Horas ha convocado a una Marcha Nacional para exigir la reducción inmediata de la jornada a 40 horas, con dos días de descanso obligatorios, rechazando la propuesta de una transición gradual hasta 2030 que consideran un «robo» al derecho al descanso y a la vida digna. En un país donde la jornada laboral de

La iniciativa, apartidista e independiente, surge en medio de un contexto de creciente descontento laboral en México. Según el movimiento, las jornadas extenuantes no solo agotan a la clase trabajadora, sino que enriquecen a unos pocos mientras dejan poco tiempo para el cuidado familiar, el ocio o el sueño. «Queremos recuperar nuestro tiempo para vivir, para descansar, para cuidar, para soñar», reza el lema de la convocatoria, que ha ganado tracción en redes sociales con el hashtag #40HorasYa. En ciudades como Saltillo, Torreón y la Ciudad de México, se esperan concentraciones masivas para presionar al Congreso de la Unión a retomar y aprobar la reforma laboral sin dilaciones.

Orígenes de la demanda: Un reclamo histórico

La lucha por las 40 horas no es nueva. Inspirada en experiencias como la Ley 40 Horas de Chile –aprobada en 2023 y que reduce gradualmente la jornada de 45 a 40 horas para 2028–, la propuesta mexicana busca alinear al país con estándares internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que recomienda no exceder las 40 horas semanales. En México, la Constitución establece un máximo de 48 horas, pero el movimiento argumenta que esto perpetúa la explotación laboral en un mercado donde el 56% de los trabajadores informales y el 40% de los formales superan ese límite sin compensación adecuada, según datos del INEGI.

El Frente Nacional, integrado por sindicatos independientes, colectivos feministas y organizaciones juveniles, critica la propuesta gubernamental de una implementación escalonada. «Mi descanso no es gradual», advierten en sus mensajes, aludiendo a que una transición hasta 2030 posterga beneficios en un momento de crisis económica, inflación y violencia que ya roban tiempo y vidas a los mexicanos. Voces como las de la cuenta @YoXLas40Horas2, que ha acumulado miles de interacciones, llaman a la unidad: «El mismo poder económico promociona otras marchas, pero ¿Cuándo apoyan las de desaparecidas, por agua o por las 40 horas? Salgamos el pueblo este 23 de noviembre».

Detalles de la convocatoria: De norte a sur, el país responde

La marcha principal en la Ciudad de México iniciará a las 10:00 horas en el Zócalo capitalino, avanzando hacia el Palacio Nacional y la Cámara de Senadores. En el norte, Saltillo y Torreón se suman con concentraciones pacíficas desde las 11:00 horas, partiendo de plazas centrales para exigir que el Congreso reactive la discusión legislativa. Otras ciudades confirmadas incluyen Guadalajara, Monterrey, Puebla y Tijuana, con un llamado a la participación masiva en un hilo viral que lista más de 20 puntos de encuentro.

El movimiento enfatiza el carácter pacífico: «Nos mantenemos independientes y luchando con dignidad, en tiempos donde la derecha instrumentaliza la violencia», señalan, distanciándose de protestas recientes como la del 15 de noviembre por la Generación Z o paros sectoriales en el SAT y el Poder Judicial. Se espera que la movilización confluya con demandas transversales como vivienda digna, transporte accesible y una nueva ley de aguas, ampliando el espectro de la protesta.

Hasta el momento, el gobierno federal no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la marcha, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un panorama de múltiples protestas –desde paros de transportistas hasta huelgas en la UNAM– que evidencian fracturas en su agenda laboral. Empresarios, por su parte, han advertido sobre posibles impactos económicos, similar a las críticas iniciales en Chile, donde pese al escepticismo, la ley ha permitido a trabajadores «ver a sus hijos por la mañana» sin colapsar la productividad.

Organizadores estiman al menos 10 mil participantes en la capital, con un llamado a evitar la politización: «No le hagan el caldo gordo a más políticos». Si la movilización logra visibilizar el reclamo, podría marcar un hito en la agenda social de 2025, un año marcado por elecciones y tensiones económicas.

Para más detalles, consulta las convocatorias en @YoXLas40Horas2 o el sitio del Frente Nacional por las 40 Horas. La pregunta es clara: ¿Cuánto tiempo más el país esperará para que el trabajo no robe la vida? Este domingo, las calles darán la respuesta.