Periodistas Unidos. Ciudad de México. 28 de mayo de 2026.- Integrantes de la delegación mexicana de la flotilla internacional Sumud Flotilla protestaron afuera de la embajada de Israel en México, donde realizaron la quema simbólica de uniformes penitenciarios que, aseguraron, utilizaron durante su detención tras ser secuestrados en aguas internacionales por el ejército israelí.
Durante la manifestación, los activistas Sol González, Paulina del Castillo y Al Muatasem Flores denunciaron presuntos actos de tortura, abuso sexual, golpes y violaciones a derechos humanos durante su captura y detención.
En medio de consignas como “Va a caer, va a caer, el Estado de Israel” y “Israel, nuestro país, es una ocupación”, los manifestantes exigieron al gobierno mexicano romper relaciones diplomáticas con Israel y declarar persona non grata a la embajadora israelí en México.
Al Muatasem Flores narró que durante su detención fue obligado a desnudarse y posteriormente golpeado.
“Hubo casos en los que personas fueron abusadas sexualmente al no tener nada de ropa. En mi caso fue quitarme la ropa entre dos personas en frente, una atrás. Me empezaron a golpear totalmente desnudo, me empezaron a pegar en los genitales”, denunció.
El activista señaló que la quema de los uniformes representaba un acto simbólico contra el gobierno israelí.
“Es la razón por la que ahorita estamos quemando estos uniformes que traen odio, traen memorias que uno quisiera olvidar. Lo estamos haciendo para representar a este Estado estúpido de Israel”, expresó.
Por su parte, Paulina del Castillo relacionó el acto con un simbolismo ancestral y de resistencia.
“El fuego tiene un poder también desde nuestros ancestros prehispánicos, el poder que tiene el fuego de transmutar las cosas. Así como quemamos estos uniformes, queremos quemar todos los sistemas de opresión”, afirmó.
La activista acusó al sionismo de representar “uno de los peores sistemas de opresión” y sostuvo que los uniformes simbolizan “el terrorismo y la brutalidad” ejercida contra otros pueblos.
Sol González acusó directamente a la embajadora de Israel en México de mentir sobre lo ocurrido con los integrantes de la flotilla.
“Estamos en la embajada de Israel en México para decirle a la embajadora que miente y que todo lo que ha dicho ha sido una mentira. Así no se trata a los amigos, a los amigos no se les secuestra, no se les tortura”, declaró.
Asimismo, denunció que a los activistas se les negó acceso a abogados y asistencia consular.
“Se nos negó nuestro derecho a un abogado, a asesoría consular, se nos torturó, se nos secuestró”, afirmó.
Durante la protesta también participaron integrantes de la comunidad palestina en México, quienes compararon los hechos con una “Nakba internacional” y acusaron al Estado israelí de sostenerse “sobre mentiras”.
En otro momento de la manifestación, Paulina del Castillo llamó a fortalecer las movilizaciones internacionales y aumentar la presión política contra Israel.
“Necesitamos exponencialmente crecer nuestras movilizaciones y nuestra presión hacia el gobierno para romper relaciones, para denunciar a estas embajadas en todo el mundo”, sostuvo.
La activista también pidió impedir el ingreso a México de exintegrantes del ejército israelí y denunció supuestas actividades de personal israelí en escuelas de Chiapas.
La jornada concluyó entre muestras de solidaridad y emociones de los asistentes. Sol González expresó sentirse “muy impactada y muy triste” por lo ocurrido y reiteró la exigencia de romper relaciones diplomáticas y comerciales con Israel.
“Muy avergonzada de que no les pudimos defender lo suficiente y exigiendo aquí que el gobierno tome medidas, por lo menos para expulsar a la embajadora y que rompa relaciones comerciales y diplomáticas con el Estado sionista criminal de Israel”, concluyó.

