Periodistas Unidos. Ciudad de México. 10 de mayo de 2026.- En un pronunciamiento conjunto emitido este 10 de mayo, comunidades y campesinos tsotsiles de los municipios de Teopisca y San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, declararon su rechazo total a la construcción de un nuevo proyecto carretero que pretende atravesar sus tierras. El Movimiento por la Defensa del Territorio denunció que el Estado mexicano, a través de la Procuraduría Agraria y diversos funcionarios estatales, ha intentado imponer la obra mediante engaños, presiones y la incursión de personal externo para realizar estudios de suelo sin permisos comunitarios. Los pueblos originarios advirtieron que este megaproyecto amenaza con fragmentar el tejido social e impactar directamente a 17 comunidades, poniendo en riesgo manantiales, bosques y el equilibrio ecológico de la región.
La organización denunció que el Gobierno de Chiapas ha incumplido con su obligación constitucional e internacional de garantizar una Consulta Previa, Libre e Informada, tal como lo establecen el Convenio 169 de la OIT y el Acuerdo de Escazú. Según los manifestantes, no se ha brindado información clara, técnica ni en su lengua materna sobre el trazo definitivo del proyecto, priorizando el «asfalto y la acumulación de capital» sobre la vida colectiva y la autonomía de los pueblos. Ante este escenario, exigieron el cese inmediato de cualquier incursión técnica y la nulidad de convenios de ocupación previa obtenidos bajo presión o desinformación.
Entre las demandas centrales del Movimiento destaca la exigencia a la SEMARNAT para que presente la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de manera presencial en asambleas comunitarias, traducida al tsotsil y en términos accesibles, rechazando que la información se limite a plataformas digitales técnicas e inalcanzables para la población rural. Asimismo, instaron a los Ayuntamientos de San Cristóbal y Teopisca a ejercer sus facultades para negar cambios de uso de suelo y licencias que vulneren los bienes naturales. «Defender el territorio es defender nuestra existencia; aceptar estos megaproyectos equivaldría a aceptar nuestro propio exterminio», sentenciaron los defensores en su comunicado.
El comunicado concluye con un llamado urgente a organismos de derechos humanos y colectivos internacionales para mantenerse alertas ante posibles actos de hostigamiento o amenazas contra las autoridades comunitarias. Los pueblos tsotsiles reafirmaron su postura de «No Aceptación», subrayando que el territorio no es una mercancía, sino un espacio de memoria y futuro. Con esta movilización, los habitantes de los Altos de Chiapas se posicionan firmemente contra el modelo de desarrollo extractivo, priorizando la protección de la montaña, el agua y su derecho a la libre determinación frente a la imposición de infraestructura federal.

