Rechazan ambientalistas e indígenas la planta de amoniaco en Topolobampo y cuestionan consultas del Gobierno federal

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 07 de septiembre de 2026.- Organizaciones ambientalistas y comunidades indígenas del pueblo Mayo-Yoreme rechazaron este lunes 7 de septiembre de 2026 la continuidad de la planta de amoniaco que la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de Grupo Proman, construye en la bahía de Ohuira, en Topolobampo, Sinaloa. Activistas de Greenpeace México y del colectivo ¡Aquí No! se movilizaron en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir la cancelación definitiva del proyecto agroindustrial, coincidiendo con el día 100 de un plantón permanente y el inicio de una revisión técnica federal programada del 7 al 11 de septiembre.

Felipe Montaño Valenzuela, gobernador tradicional de la comunidad de Ohuira y vocero del movimiento opositor, cuestionó las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respecto a las consultas previas. El líder indígena sostuvo que dichos ejercicios no cumplieron con los estándares internacionales al no ser libres, bien informados ni culturalmente adecuados, reafirmando que las comunidades originarias directamente impactadas por la obra en el humedal no han otorgado su consentimiento.

Las organizaciones civiles y los representantes comunitarios expusieron los principales riesgos sociales y ecológicos asociados a la obra:

  • Sustancias tóxicas y seguridad: Advirtieron sobre el impacto de la planta proyectada para producir 2 mil 200 toneladas métricas diarias de amoniaco, señalando que los estudios de riesgo prevén afectaciones mortales en radios de 15 a 45 kilómetros ante eventuales fugas.

  • Afectación ecológica: Denunciaron amenazas directas a los sistemas de humedales de importancia internacional (Ramsar), especies marinas protegidas y a la pesca artesanal de la que subsisten las familias de la zona.

  • Patrimonio cultural: Reclamaron la protección de la bahía de Ohuira por constituir un territorio ancestral y sagrado para la nación Mayo-Yoreme.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abordó la protesta durante su conferencia matutina, aclarando que la planta registra un avance físico considerable y que no ha sido cancelada. La mandataria recordó la consulta realizada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y destacó que dependencias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Secretaría de Gobernación mantienen asambleas en el territorio para evaluar impactos y revisar compromisos de la empresa.

Sheinbaum Pardo aseveró que el Gobierno federal busca garantizar la protección del cuerpo de agua y que la decisión final sobre los ajustes técnicos aún no está cerrada, prometiendo medidas de mitigación estrictas.

En respuesta, Greenpeace y el colectivo ¡Aquí No! concluyeron que las modificaciones a las manifestaciones de impacto ambiental no resuelven las objeciones de fondo mantenidas durante una década, reiterando su llamado al Ejecutivo para clausurar las obras en Sinaloa.