Reforma al Poder Judicial y reconocimiento de los pueblos indígenas un paso histórico hacia la justicia y la inclusión en primer informe de gobierno

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 01 de septiembre de 2025.- En su primer informe de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó dos pilares fundamentales de la Cuarta Transformación: la reforma al Poder Judicial y el reconocimiento histórico de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, avances que calificó como esenciales para construir un México más justo, democrático y soberano. Estas medidas, aprobadas en los primeros 11 meses de su administración, representan un cambio profundo en la impartición de justicia y en la inclusión de sectores históricamente marginados.

La reforma al Poder Judicial, aprobada en junio de 2025, marcó un hito al permitir la elección libre de ministras, ministros, magistradas, magistrados y jueces, un proceso que Sheinbaum describió como “inédito y profundamente democrático”. “Se termina la era del nepotismo, corrupción y privilegios, y comienza una nueva era de legalidad y justicia para todas y todos”, afirmó la mandataria ante un auditorio en Palacio Nacional. Esta transformación busca consolidar un verdadero estado de derecho, eliminando prácticas que, según Sheinbaum, perpetuaban la desigualdad y protegían intereses de élite. La elección de los nuevos integrantes del Poder Judicial, realizada por voto popular, es vista como un paso hacia una justicia más cercana al pueblo, alineada con los principios de transparencia y rendición de cuentas que caracterizan a la Cuarta Transformación.

En paralelo, la reforma al artículo segundo de la Constitución reconoce a los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, otorgándoles un estatus jurídico que fortalece su autonomía y participación en la vida nacional. Por primera vez en la historia de México, 20,358 comunidades indígenas y afromexicanas reciben directamente un presupuesto de 12,374 millones de pesos en 2025, administrado según sus propias formas de gobierno y organización comunitaria. Este recurso, entregado sin intermediarios, busca empoderar a estas comunidades para que decidan sus prioridades de desarrollo, desde infraestructura hasta proyectos culturales.

Además, Sheinbaum anunció la firma de cinco decretos presidenciales que restituyen, reconocen y titulan cerca de 10,000 hectáreas de tierras como propiedad comunal tradicional para comunidades rarámuris, odamis y wixárikas. Estas acciones, según la presidenta, son un paso para “saldar la deuda histórica con los pueblos indígenas, que son la esencia y grandeza cultural de México”. También se han implementado 16 planes de justicia para pueblos originarios, con dos nuevos planes iniciados para las comunidades amuzgo y purépecha, enfocados en garantizar acceso a educación, salud y desarrollo económico.

La presidenta subrayó que estos avances no solo son un acto de justicia, sino una redefinición de la identidad nacional. “No puede haber democracia real si se excluye la voz de quienes llevan siglos resistiendo”, afirmó, destacando que el reconocimiento de los pueblos indígenas fortalece la soberanía y la pluralidad de México. Estas medidas, combinadas con la reforma judicial, posicionan al país como un referente en la construcción de una democracia inclusiva y equitativa, según lo expresado en el informe.