Periodistas Unidos. Ciudad de México. 13 de marzo de 2026.- En el marco de su visita oficial a México, el Dr. Marcos A. Orellana, Relator Especial de la ONU sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, sostuvo una reunión estratégica con organizaciones civiles como el Centro Mexicano para la Defensa del Medio Ambiente (DAN) y ProDESC. Durante el encuentro, el experto recibió documentación detallada sobre los graves riesgos ambientales, climáticos y sociales que implica la expansión de infraestructura de Gas Natural Licuado (GNL) en la región del Golfo de California, un ecosistema único considerado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Las organizaciones alertaron sobre la proliferación de cinco megaproyectos clave: Saguaro LNG, Amigo LNG y los gasoductos Sierra Madre, Sonora y Ojinaga-Topolobampo. Denunciaron que esta infraestructura, destinada a exportar gas proveniente de Texas hacia mercados internacionales, no ha sido sometida a una Evaluación Ambiental Estratégica integral. Además, señalaron que la fragmentación en los procesos de evaluación de impacto ambiental dificulta el acceso real a la justicia y a la participación pública de las comunidades costeras e indígenas afectadas.
Uno de los puntos más críticos presentados al Relator es el impacto climático del gas fósil. Se destacó que la cadena de producción de GNL libera grandes cantidades de metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento global 80 veces mayor al del CO2 en el corto plazo. Asimismo, se advirtió sobre la alteración de hábitats críticos como manglares y zonas de reproducción marina, así como el impacto en los ecosistemas terrestres del Desierto de Sonora y la Sierra Madre Occidental, poniendo en riesgo el 80% de la pesca que se consume en México.
Esta visita ocurre tras una comunicación enviada en septiembre de 2025 por nueve relatorías de la ONU, donde se advertía que permitir estos proyectos vulneraría compromisos internacionales como el Acuerdo de París y el Acuerdo de Escazú. Las organizaciones solicitaron formalmente al Dr. Orellana que incluya estas preocupaciones en su informe oficial y emita recomendaciones al Estado mexicano para prevenir daños irreversibles por sustancias tóxicas vinculadas a la industria fósil y proteger los derechos humanos en el «Acuario del Mundo».

