Represión en Guadalajara: marcha por agua limpia termina con 52 detenidos y decenas de civiles lesionados frente a Casa Jalisco
Periodistas Unidos. Guadalajara, México. 11 de octubre de 2026.- personas detenidas y 31 civiles que recibieron atención médica.Una multitudinaria marcha por agua limpia en la Zona Metropolitana de Guadalajara terminó en represión policial frente a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus. El operativo de antimotines dejó un saldo oficial de 52
Cerca de 10 mil personas de todas las edades —vecinos de al menos 320 colonias afectadas desde marzo, estudiantes, familias y organizaciones— marcharon desde la Glorieta de La Minerva exigiendo una alerta sanitaria y solución al suministro de agua contaminada con coliformes fecales, metales pesados (mercurio y cadmio), heces y sin clorar, según análisis del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad). Las consignas “¡El agua es un derecho, no un privilegio!” y “¡Agua limpia!” resonaron durante el recorrido pacífico por avenida López Mateos.
Enfrentamiento y uso de la fuerza
Para esto fue golpeado y detenido, junto con otras personas llevadas al interior de la residencia oficial. Inicialmente se habló de al menos nueve detenidos y cuatro con paradero desconocido; activistas y la Red TDT elevaron la cifra a más de 52 detenciones arbitrarias y denunciaron lesiones por impacto directo de proyectiles de gas, polvo extintor y agua a presión, además de agresiones a la prensa.Al llegar a Casa Jalisco, protegida con vallas, el ambiente cambió. Según reportes de EFE y colectivos organizadores, los manifestantes retiraron las barreras y avanzaron; los antimotines respondieron con amenazas, violencia física, gases lacrimógenos y chorros de agua a presión por el cuerpo de bomberos. El forcejeo duró al menos dos horas. Hubo lanzamiento de piedras, agua sucia, palos y objetos por parte de algunos participantes, y se reportaron petardos. Un periodista del medio local
El Gobierno de Jalisco, a través de Roberto Alarcón (coordinador de Seguridad) y Juan Pablo Hernández (secretario de Seguridad), sostuvo que la marcha fue pacífica hasta que un “grupo de choque” de unas 400 personas (muchas encapuchadas) irrumpió, retiró vallas, agredió a policías con piedras, palos, petardos y sustancias irritantes, y puso en riesgo a familias y menores. Afirmaron que la policía actuó de manera “escalonada y oportuna”. De los 28 elementos heridos, tres fueron trasladados; uno presenta fracturas de cráneo, pómulo y nariz, y otro perdió un dedo por un objeto con filo. Los 39 detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía del Estado.
Contexto de la crisis del agua y reacción institucional
El problema, documentado por organizaciones y medios, se agudizó en las últimas semanas con agua con olor a cloaca, espuma, nata azul y color café que afecta hogares, escuelas, comercios y hospitales (incluyendo suspensión de hemodiálisis). Vecinos como Juan Camacho y Fabiola Elvira relataron dermatitis, urticaria, ardor ocular y gastos extra en agua embotellada. El gobernador Lemus había anunciado la clausura temporal de la presa de Las Pintas (presuntas descargas ilegales), lo que reducirá el suministro hasta un 30 % y obligará a racionamientos.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) abrió el acta de investigación 41, recibió al menos cinco quejas por abuso de autoridad y dictó medidas cautelares para garantizar atención médica, cuidado de los detenidos y definición pronta de su situación jurídica. La Universidad de Guadalajara reportó la detención de tres estudiantes (dos del CUAAD) y, junto con el ITESO, exigió esclarecimiento y garantías. Observadores de la CEDHJ acompañaron a los arrestados.
La respuesta a una demanda legítima de derecho al agua —con raíces en contaminación, infraestructura obsoleta y cuestionamientos a la gestión del SIAPA— derivó en el uso de fuerza pública, detenciones masivas y heridos.