Periodistas Unidos. Ciudad de México. 17 de julio de 2025.- La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, ordenó el retiro de las estatuas de Ernesto «Che» Guevara y Fidel Castro, conocidas como «Monumento Encuentro«, ubicadas en el Jardín Tabacalera de la colonia Tabacalera. La decisión, anunciada el 16 de julio a través de redes sociales, ha desatado una fuerte controversia, con críticas que la señalan como un atropello a la memoria histórica de la relación entre México y la Revolución Cubana.
La alcaldesa justificó el retiro argumentando que las esculturas, instaladas en 2018, carecían de los permisos necesarios del Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos (COMAEP) y estaban bajo un resguardo irregular por parte de un trabajador de la alcaldía, sin sustento legal. Sin embargo, estas razones han sido duramente cuestionadas por quienes consideran que la medida ignora el valor simbólico de las estatuas, que conmemoran el encuentro entre Fidel Castro y el Che Guevara en México en 1955, un momento clave para la planificación de la Revolución Cubana.
Usuarios en redes sociales, calificaron el retiro como un «acto de intolerancia ideológica preocupante» y un «retroceso de décadas» para la alcaldía, argumentando que las figuras representan una parte significativa de la historia latinoamericana. Por su parte, las críticas subrayan que el retiro borra un capítulo importante de la historia compartida entre México y Cuba, despojando a los ciudadanos de un símbolo de lucha y resistencia.
El «Monumento Encuentro» no es ajeno a la controversia. Desde su instalación, las estatuas han enfrentado actos vandálicos, como en 2021, cuando fueron pintadas con pintura blanca y roja, reflejando el rechazo de algunos sectores. En 2020, el legislador Jorge Triana también solicitó su remoción, citando la falta de permisos. Pese a estos antecedentes, la decisión de Rojo de la Vega ha intensificado el debate sobre el uso de los espacios públicos y la preservación de la memoria histórica.
Mientras las estatuas permanecen resguardadas, a la espera de un proceso de catalogación para determinar su destino, la acción de la alcaldesa ha generado un profundo malestar entre quienes ven en el retiro un ataque a los valores históricos y culturales.

