Periodistas Unidos. Ciudad de México. 06 de noviembre de 2026.- Siete años después de la reforma a la Ley Federal del Trabajo que reconoció las garantías laborales de las trabajadoras del hogar en México, el 96.6 por ciento de las mujeres del sector continúa laborando en condiciones de informalidad y solo el uno por ciento cuenta con un contrato escrito. Así lo dio a conocer la red UNIDAS durante la presentación de la investigación “Sosteniendo el cambio: por un trabajo justo para las trabajadoras del hogar en México” realizada este martes 6 de octubre en la Ciudad de México.
El estudio precisa que en el país aproximadamente 2.1 millones de mujeres desempeñan labores domésticas remuneradas, representando a nueve de cada diez integrantes del sector. A pesar de los avances regulatorios, la brecha de género se manifiesta en un ingreso promedio mensual de 5,770 pesos para las mujeres frente a los 8,855 pesos que perciben los hombres, lo que equivale a una disparidad salarial del 34.8 por ciento. Esta desigualdad está vinculada a la segregación ocupacional y a la sobrecarga de cuidados no remunerados que obliga al 97.4 por ciento de ellas a emplearse en modalidades fragmentadas o de entrada por salida.
El diagnóstico advierte sobre la existencia de una «paradoja patronal», en la que empleadores formalizados en sus propios empleos reproducen esquemas de precarización e informalidad en sus hogares, a pesar de contar con ingresos medianos cuatro veces superiores a los de las trabajadoras que contratan. En materia de seguridad social, aunque la ley mandata el aseguramiento, la tasa efectiva de afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no supera el tres por ciento del sector, situándose en un 1.7 por ciento con acceso real a servicios de salud. Adicionalmente, se estima que el incumplimiento patronal provoca una evasión de 56 mil millones de pesos anuales en cuotas no ingresadas al IMSS y al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT).
La red UNIDAS señaló deficiencias en el diseño del esquema de cotización «por día» del IMSS, el cual aplica un sobrecosto contributivo del 27.7 por ciento sin otorgar una extensión proporcional en la vigencia de la atención médica. Asimismo, la investigación denunció que los hogares particulares permanecen como los únicos centros de trabajo exentos de inspecciones laborales por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), dejando las recomendaciones de salud y seguridad en un plano voluntario. Ante este escenario, la organización formuló un paquete de recomendaciones dirigido al Poder Ejecutivo, los Centros de Conciliación y el Sistema Nacional de Cuidados para adecuar los mecanismos contributivos, instaurar inspecciones sin intrusión domiciliaria y garantizar el acceso efectivo a la justicia laboral.

