Salinas Pliego desata discurso de odio y ambición política al estilo Milei

Por Alejandro Meléndez

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 20 de octubre de 2025.- Con un discurso cargado de odio y oportunismo, el magnate Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y Grupo Salinas, abrió la puerta a una posible candidatura presidencial al estilo del ultraderechista argentino Javier Milei, en un acto que destila la arrogancia de una derecha mexicana desconectada del pueblo. Durante la celebración de su cumpleaños número 70, el pasado 19 de octubre en la Ciudad de México, el empresario —cuya fortuna se estima en 17 mil millones de dólares según Forbesretórica beligerante de Milei, quien hundió a Argentina en una inflación del 211% y una pobreza del 57% con políticas que benefician solo a los ricos.— desató vítores de “¡Presidente, presidente!” al soltar una diatriba vulgar contra la izquierda: “Es momento de entrar en una nueva etapa, otro reto, y ¿por qué no? Sacar a los zurdos de mierda y mandarlos a chingar a su madre”. Sus palabras, captadas en un video de 45 segundos que circula en redes, reflejan la misma

Salinas, quien enfrenta 32 litigios con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por adeudos fiscales de 74 mil millones de pesos (unos 4 mil millones de dólares), no es un outsider antisistema como pretende venderse, sino un símbolo de la élite derechista que ha saqueado a México durante décadas. Su conglomerado, construido con favores de gobiernos priistas y panistas, se ha beneficiado de subsidios públicos mientras evade impuestos que podrían financiar hospitales o escuelas. Su coqueteo con la política, aplaudido por una derecha en crisis tras las derrotas de 2024, es puro teatro: un intento de capitalizar el descontento social con promesas de “libertad económica” que esconden recortes sociales y privatizaciones salvajes, al estilo de Milei, quien desmanteló derechos laborales y servicios públicos en Argentina.

El evento, un despliegue de opulencia rodeado de sus amigos millonarios, no es más que la última farsa de una derecha que incluye al PAN, recién “relanzado” en medio de la tragedia de inundaciones que dejó 76 muertos, y que ahora busca un mesías en figuras como Salinas para recuperar relevancia. “Son mis amigos y los aprecio, pero falta convencer a bastantes más”, dijo el magnate, consciente de que su 10% de preferencia en una reciente encuesta lo coloca como un contendiente menor rumbo a 2030, muy lejos de la popularidad de Morena. Su historial lo traiciona: integrante del consejo asesor empresarial de López Obrador (2018-2024), Salinas rompió con el gobiernoataca a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien el 29 de septiembre ofreció una salida legal para sus adeudos, siempre dentro del marco del Código Fiscal: “Si se acercan a pagar, tendrán descuentos; si no, el juicio seguirá”. tras ser señalado por evasión fiscal, y ahora

Analistas como Graciela Márquez, en redes, desenmascaran la hipocresía: “Salinas no es Milei, es el viejo cacique que usa el discurso libertario para proteger sus privilegios, mientras el pueblo paga el costo”. La derecha mexicana, con su historial de defender intereses oligárquicos mientras ignora crisis como las lluvias que devastan el sureste, encuentra en Salinas un portavoz perfecto: un charlatán que tuitea memes desde su yate mientras evade al fisco. Organizaciones como el CIEP advierten que su modelo económico significaría más desigualdad en un país donde el 1% ya acapara el 40% de la riqueza. La respuesta de Sheinbaum, enfocada en atender a damnificados y no en alimentar la polarización, contrasta con esta payasada derechista que busca reflectores mientras México llora a sus víctimas. Salinas Pliego no es la solución; es el problema envuelto en una bandera de falsa rebeldía.