Periodistas Unidos. Ciudad de México. 13 de octubre de 2026.- El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que este martes 13 de octubre de 2026 se registró la formación de la depresión tropical Veintiuno-E en las aguas del Pacífico sur mexicano. El sistema presenta un pronóstico de rápida intensificación que podría llevarlo a alcanzar la categoría de huracán en los próximos días, al tiempo que el huracán Simón continúa perdiendo fuerza, degradándose a categoría 1 frente a las costas del occidente del país.
A las 09:30 horas, el centro de la depresión tropical Veintiuno-E se ubicó a 650 kilómetros al sur de Puerto Ángel, Oaxaca, y a 870 kilómetros al sur-sureste de Acapulco, Guerrero. El sistema desplaza vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora con rachas de 75 kilómetros por hora y una trayectoria hacia el noroeste a 17 kilómetros por hora, lo que reforzará el potencial de precipitaciones en los estados del sur y sureste del territorio nacional.
Por su parte, el huracán Simón se localizó a 165 kilómetros al oeste de Cabo Corrientes, Jalisco, y a 335 kilómetros al sur-suroeste de Mazatlán, Sinaloa, manteniendo vientos máximos sostenidos de 150 kilómetros por hora. El fenómeno avanza lentamente a cuatro kilómetros por hora hacia el oeste, generando lluvias moderadas e intensas en Nayarit y Sinaloa, acompañadas de oleaje elevado de hasta 2.5 metros de altura en la franja costera.
De manera conjunta con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, las autoridades meteorológicas sostienen una zona de vigilancia por vientos de huracán desde Escuinapa hasta Bahía Tempehuaya, Sinaloa, incluyendo las Islas Marías, así como una zona de prevención por tormenta tropical desde Cabo Corrientes hasta Escuinapa. Se prevé que Simón permanezca prácticamente estacionario en las inmediaciones marinas durante las próximas 48 horas.
El Sistema Nacional de Protección Civil exhortó a las comunidades costeras de Oaxaca, Guerrero, Jalisco, Nayarit y Sinaloa a extremar precauciones ante el riesgo persistente de deslaves en zonas montañosas, encharcamientos e incremento en los niveles de los ríos. Las corporaciones de auxilio mantienen comunicación permanente desde la Ciudad de México con los comités estatales para desplegar los protocolos de respuesta preventiva en las zonas vulnerables.

