Semillero Zapatista 2026: Moisés denuncia programas contrainsurgentes y Marcos analiza el colapso del Estado-Nación

Por Alejandro Meléndez

Periodistas Unidos. San Cristóbal de las Casas, México. 03 de abril de 2026.- En la tercera sesión del Semillero “La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”, realizada este viernes en el CIDECI, el Subcomandante Insurgente Moisés expuso la primera parte de “Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas I”, mientras que el Capitán Insurgente Marcos presentó “Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Estados-Nación bajo ataque”.

La sesión matutina, que inició a las 13:00 horas, contó con una importante participación externa: hasta el jueves por la tarde se habían registrado 418 personas no zapatistas (189 individuales y 229 colectivas), de las cuales 308 eran de México y 110 de otros países, incluyendo Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Italia y Kurdistán, entre otros. Además, 325 comunidades zapatistas siguieron la transmisión en vivo.

Marcos: el Estado-Nación como víctima principal de la tormenta capitalista

El Capitán Insurgente Marcos profundizó en el debilitamiento estructural de los Estados-Nación en la etapa actual del capitalismo. Señaló que características clásicas como el monopolio de la violencia legítima, un sistema jurídico propio, un mercado nacional, una moneda soberana y el control de la agenda pública han sido erosionadas por las transnacionales, el crimen organizado y las dinámicas globales.

“El Estado-Nación nace para el capitalismo, pero ahora se ha convertido en un obstáculo para él”, afirmó. Ejemplificó con la pérdida del control sobre la migración (antes monopolio del Instituto Nacional de Migración, ahora disputado por cárteles), la invasión de productos extranjeros en el mercado nacional y la dependencia del dólar.

Criticó la simulación de “cambio” a través de mujeres en el poder (como Giorgia Meloni en Italia, o figuras en Japón y América Latina), argumentando que, al gobernar, replican las mismas prácticas represivas y autoritarias que sus contrapartes masculinas. “No hay diferencia entre Netanyahu, Trump o Bukele y estas mujeres cuando reprimen”, dijo.

Marcos también abordó cómo las guerras visibles (Palestina, Ucrania, Venezuela) distraen de las “guerras silenciosas” que afectan a mujeres, pueblos originarios, migrantes, “otroas” y ahora a la clase media. Recomendó el libro Esquivar la guerra de Raúl Zibechi para analizar las guerras revolucionarias y su relación con las luchas comunitarias.

Cerró reflexionando sobre el nacionalismo reducido a símbolos deportivos (como el fútbol) y la dificultad de explicar el mundo actual con las herramientas teóricas tradicionales de izquierda y derecha.

Moisés: la “transformación” que fragmenta comunidades y tierras

El Subcomandante Insurgente Moisés centró su intervención en cómo los programas gubernamentales actuales —particularmente los de la llamada Cuarta Transformación— actúan como herramientas contrainsurgentes que destruyen la organización comunitaria desde dentro.

Denunció que lo que antes era ejido o tierra comunal con parcelas de 20 hectáreas ha sido fragmentado aún más en parcelas de 2 a 2.5 hectáreas, rompiendo el “común”. Esto ha generado pequeños y medianos propietarios locales, venta de tierras por pobreza, migración, abandono familiar y problemas internos en las comunidades.

“Ya no es comunidad, es un cascarón”, afirmó. Señaló que programas como Sembrando Vida han impulsado el monocultivo (ej. rambután en decenas de miles de hectáreas), la dependencia de limosnas gubernamentales, el endeudamiento y la venta de tierras. Criticó también “Jóvenes Construyendo el Futuro”, que según su análisis sirve para entregar mano de obra barata a empresarios locales y fragmentar aún más el tejido social.

Moisés relató cómo los “servidores de la nación” promueven divisiones internas, enfrentando a zapatistas con no zapatistas por temas como pago de luz o impuestos, y cómo se están introduciendo oficinas gubernamentales y cámaras en territorios para controlar y facilitar futuros proyectos extractivos. “Lo que quieren es que no exista el común, porque el común se puede organizar y defender”, dijo.

Reconoció que algunos hermanos caen en los programas por necesidad, pero advirtió que esto acelera la destrucción de la Madre Tierra y la vida comunitaria. “La transformación sí existe, pero es para chingar más a los pobres”, concluyó.

La sesión vespertina (programada originalmente a las 17:00 horas) continuaría con la segunda parte de la exposición de Moisés sobre programas contrainsurgentes y el cuento de Marcos “El amor y el desamor según el sistema de educación autónoma zapatista”.

El Semillero mantiene su horario ajustado (sesiones a la 1:00 p.m. y 6:00 p.m.) para permitir a los participantes comer tranquilamente. El evento continúa este sábado 4 de abril con nuevas intervenciones de ambos comandantes zapatistas.