Sheinbaum condena expresiones “xenófobas” tras protesta contra gentrificación en México

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 07 de julio de 2025.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó enérgicamente las expresiones xenófobas manifestadas durante una protesta contra la gentrificación en la capital del país, realizada el pasado viernes en el barrio de la Condesa. En su conferencia matutina, la mandataria señaló que, si bien la demanda contra el encarecimiento de la vivienda es legítima, no se pueden justificar actitudes de odio como “¡fuera gringos!” o consignas similares.

“Las muestras xenofóbicas de esa manifestación hay que condenarlas. México es un país solidario y fraterno, que históricamente ha recibido a personas de todo el mundo, como los republicanos españoles o migrantes de América Latina”, afirmó Sheinbaum. La presidenta destacó que el respeto a los derechos humanos y la igualdad son fundamentales, rechazando cualquier forma de racismo, clasismo o discriminación.

La marcha, que reunió a cientos de personas, denunció el alza de rentas en zonas como Condesa y Roma, atribuida a la llegada de nómadas digitales, principalmente estadounidenses, y al uso de plataformas como Airbnb. Sin embargo, la protesta derivó en actos de vandalismo, con daños a 15 comercios y pintas en el Foro Lindbergh, lo que generó críticas. Sheinbaum también condenó un caso viral donde una mujer argentina insultó con expresiones racistas a un policía de tránsito en la misma zona, expresando su solidaridad con el agente agredido.

La mandataria anunció que su gobierno colaborará con la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, para implementar medidas contra la especulación inmobiliaria, incluyendo regulaciones a plataformas de renta digital. “No puede ser que la carestía expulse a quienes han vivido por años en estas colonias. Buscaremos soluciones inclusivas”, aseguró.

El gobierno capitalino, por su parte, informó que diseñará una estrategia para prevenir la violencia en futuras movilizaciones. La protesta también generó reacciones internacionales, como un mensaje del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. promoviendo la “autodeportación” de mexicanos en situación irregular, lo que ha avivado el debate sobre migración y convivencia.