Periodistas Unidos. Ciudad de México. 21 de noviembre de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum admitió este viernes que México no alcanzó el crecimiento económico esperado en 2025, con una contracción del 0,2% en el tercer trimestre, pero defendió la solidez del modelo económico impulsado por la Cuarta Transformación (4T), al tiempo que rechazó que la reciente reforma al Poder Judicial sea la culpable de la desaceleración.
En su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum atribuyó el bajo desempeño a un contexto internacional adverso, principalmente la caída de la demanda en Estados Unidos —especialmente en el sector automotriz, clave para las exportaciones mexicanas— y la imposición de aranceles a importaciones de vehículos pesados. «La economía de México está sólida, está fuerte. No tuvimos tanto crecimiento este año por muchas razones. No tiene que ver, como dicen nuestros adversarios políticos, con la reforma al Poder Judicial. Tiene que ver con cómo ha crecido la economía de Estados Unidos, la situación de aranceles internacionales, no solamente con México, y la caída de la demanda en Estados Unidos», enfatizó la mandataria.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicados esta semana, confirmaron una revisión al -0,2% trimestral del PIB en el período julio-septiembre, tras una estimación inicial de -0,3%. A tasa anual, el crecimiento fue de apenas 0,1% respecto al mismo trimestre de 2024, con el sector primario (agricultura y ganadería) expandiéndose un 3,5%, mientras que las actividades secundarias, como la minería (-8,45%) y la construcción (-2,7%), registraron caídas pronunciadas. Analistas estiman que el PIB anual cerrará por debajo del 1%, con proyecciones de la Secretaría de Hacienda en un rango de 0,5% a 1,5% para 2025.
Pese a estas cifras, Sheinbaum se mostró optimista y cuestionó la obsesión con el PIB como único indicador de bienestar. «El PIB se volvió el indicador fundamental para medir a las economías, ¿quién mide que 13,5 millones de mexicanos salieron de la pobreza? ¿Quién mide la reducción de la desigualdad o los avances en derechos sociales?», argumentó. Destacó logros como el récord histórico de empleo en octubre —con un crecimiento mensual significativo— y la reciente incorporación de trabajadores de plataformas digitales a la seguridad social, avances que, según ella, no se reflejan en las estadísticas tradicionales pero sí en la calidad de vida de la población.
La presidenta también resaltó la confianza de los inversionistas: en lo que va de 2025, México ha captado cerca de 41 mil millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), un 15% más que en todo 2024, según datos del secretario de Economía, Marcelo Ebrard. «Hablo con muchos empresarios nacionales y extranjeros, hasta con fondos de inversión, y tenemos un programa muy importante de crecimiento de la inversión pública para el próximo año a través de diferentes esquemas. Entonces hay confianza y va a haber más», aseguró Sheinbaum, quien anticipó un cierre positivo del año y un 2026 de mayor dinamismo una vez resuelta la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Este pronunciamiento llega en un momento de tensiones comerciales con Washington, donde el asesor de seguridad de la Casa Blanca, Stephen Miller, acusó recientemente a la Ciudad de México de estar «gobernada por el crimen organizado». Sheinbaum respondió que enviará un informe detallado sobre las cifras de violencia en la capital para contrarrestar esas afirmaciones, vinculándolas indirectamente a la estabilidad económica.
La declaración de la presidenta contrasta con las críticas de la oposición, que atribuyen la desaceleración a la incertidumbre generada por reformas constitucionales como la judicial. Sin embargo, Sheinbaum insistió en que el modelo de la 4T —enfocado en inversión pública, inclusión social y soberanía económica— «está funcionando» y blindará al país ante volatilidades globales. Con el nearshoring aún como motor potencial, México busca reposicionarse, aunque el escaso crecimiento de 2025 subraya la vulnerabilidad ante dependencias externas. El 2026, prometió la mandataria, será el año de la recuperación sostenida.

