Telefónica confirma salida de México, Chile y Venezuela en plan estratégico 2026-2030
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 04 de noviembre de 2025.- La multinacional española Telefónica anunció este martes su salida definitiva de Hispanoamérica, específicamente de México, Chile y Venezuela, como parte de su nuevo plan estratégico «Transform & Grow» para el período 2026-2030, enfocado en consolidar operaciones en cuatro mercados principales: España, Reino Unido, Alemania y Brasil. La decisión, refrendada por el presidente de la compañía, Marc Murtra, responde a una estrategia iniciada en 2019 y busca reducir la exposición a regiones de bajo rendimiento, aunque no se precisó un horizonte temporal para evitar interferir en las negociaciones de venta.
«Vamos a salir de Hispanoamérica. Telefónica Hispam está todavía en México, Chile y Venezuela, y nos vamos a ir de todo Hispam», afirmó Murtra en una rueda de prensa posterior a la presentación del plan, que incluye seis pilares: consolidación operativa, mejora de la experiencia del cliente, escalada del negocio corporativo, inversión en tecnologías emergentes, mayor autonomía de mercados y atracción de talento. La operadora ya completó ventas en Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay, y tiene avanzado el proceso en Colombia —pendiente de aprobación regulatoria—, mientras recibe ofertas por sus filiales en Chile y México.
El anuncio coincidió con la difusión de resultados financieros hasta septiembre, donde la unidad Hispam registró ingresos de 3.152 millones de euros, un 11,3% menos que en el mismo período de 2024, arrastrada por caídas en Chile (menos 15%), México (menos 10%) y Venezuela (estancada por sanciones y volatilidad económica). Murtra negó que la salida de Venezuela responda a presiones de la administración de Donald Trump, insistiendo en que es una decisión puramente estratégica y no política, pese a la reciente inversión anunciada de 500 millones de dólares en cobertura 4G en el país caribeño.
El plan prevé ahorros de 3.000 millones de euros hacia 2030, incluyendo la venta de activos no estratégicos como la red de cobre en España y posiblemente la sede en la Gran Vía de Madrid. Además, Telefónica estudia delistarse de la Bolsa de Nueva York (NYSE) para simplificar su estructura accionarial, una decisión que se anunciaría ante la CNMV y la SEC si se concreta. Murtra también confirmó conversaciones para posibles fusiones en mercados clave, aunque sin plazos, y defendió la necesidad de que las telecos europeas inviertan al nivel de competidores chinos y estadounidenses.
El mercado reaccionó con dureza: las acciones de Telefónica cayeron un 13,12% en el Ibex 35, su peor sesión en cinco años, borrando 5.000 millones de euros de capitalización. Analistas atribuyen el desplome a la percepción de un plan conservador, sin grandes adquisiciones o innovaciones disruptivas, en un sector donde la consolidación es inevitable pero regulada por la Comisión Europea.
En México, donde opera como Movistar con 15 millones de clientes y una cuota del 20% en telecomunicaciones móviles, la noticia genera incertidumbre sobre el futuro de la red y posibles compradores como AT&T o América Móvil. Similar en Chile (Movistar con 7 millones de usuarios) y Venezuela (9 millones de líneas, pese a desafíos operativos). Murtra enfatizó que las salidas se gestionarán para minimizar impactos en clientes y empleados, priorizando transiciones ordenadas.
Este repliegue acelera la transformación de Telefónica hacia un modelo «europeo-latino concentrado», con Brasil como único bastión en América Latina (ingresos de 7.000 millones de euros anuales). Mientras el Ibex digiere el shock, el plan «Transform & Grow» busca generar 20.000 millones de euros en ingresos recurrentes para 2030, apostando por IA, 5G y ciberseguridad. En un mundo de fusiones y geopolítica tensa, Telefónica elige enfocarse en lo esencial, dejando atrás un capítulo hispanoamericano que duró décadas pero ya no renta.