Tercer Día del Semillero Zapatista: «El Estado Criminal No Se Auto Juzgará»

Por Alejandro Meléndez

Periodistas Unidos. San Cristóbal de las Casas, Chiapas. 29 de diciembre de 2025.- En el tercer día del Semillero «De Pirámides, de Historias, de Amores y, Claro, Desamores», celebrado en el CIDECI-Unitierra, más de mil asistentes de la ciudad y 500 zapatistas de comunidades indígenas participaron en intensas reflexiones sobre derechos humanos, leyes excluyentes y la construcción de autonomía, con participaciones de Tamara San Miguel y Eduardo Almeida de Nodo de Derechos Humanos, la abogada Bárbara Zamora y la Comisión Sexta con El Capitán Marcos y el Subcomandante Insurgente Moisés del EZLN.

La Paradoja de los Derechos Humanos

Eduardo Almeida (Chololo) del Nodo de Derechos Humanos describió la paradoja central: «Los Derechos Humanos son una paradoja en la que pueblos y comunidades encuentran al mismo tiempo algo que tal vez detenga la injusticia que les cometen y algo que la legitime y la oculte».

«Se gana todo lo ganable y la cosa sigue igual o peor», reflexionó, explicando cómo los derechos humanos se han convertido en «cuartadas» para justificar injusticias: la paz justifica la militarización, el desarrollo justifica el despojo, los derechos laborales justifican la explotación.

Sin embargo, reconoció su utilidad estratégica: «Sirven para frenar momentáneamente y parcialmente las agresiones, pero es importante advertir que su efectividad como herramientas no debe confundirse con una victoria, porque aunque ganemos un caso, seguimos dentro de la pirámide».

«El Estado No Se Va a Auto Juzgar»: Tamara San Miguel y la Crisis de los Derechos Humanos

Tamara San Miguel, del Nodo de Derechos Humanos, presentó un análisis devastador sobre cómo el Estado mexicano opera como una máquina de impunidad. «El Estado no se va a auto juzgar», sentenció, explicando que los ministerios públicos, jueces y servicios forenses funcionan para obstaculizar la justicia, no para facilitarla.

«La crisis forense que padecemos en México demuestra una decisión deliberada del Estado de ocultar a los muertos, de desaparecer a las y los desaparecidos», afirmó San Miguel, describiendo lo que denominó un «sistema de encubrimiento de crímenes de poder» que funciona de manera mecánica y rutinaria.

En uno de los momentos más conmovedores de su participación, San Miguel narró el encuentro entre un defensor del agua en Puebla y una compañera palestina. Cuando el defensor le preguntó cómo podían ayudar enviando agua desde México a Palestina, la compañera palestina respondió entre lágrimas: «Imagina que yo vengo del futuro y te estoy contando todo lo que va a pasar acá».

«¿Qué nos dicen este encuentro y estas palabras sobre esta interconexión?», reflexionó San Miguel. «Ver nuestros dolores aunque reconozcamos que son de tamaños diferentes, vernos en nuestras pesadillas para encontrarnos en nuestros sueños, avisarnos que lo terrible que vivimos puede ir a otros rincones».

El Nodo de Derechos Humanos propuso el concepto de «ecogenocidio» para describir los actos que destruyen ecosistemas y provocan «una muerte por goteo, un genocidio por goteo», como se observa en El Salto, Jalisco, y en comunidades que enferman por agua y aire contaminados.

«Enfermamos junto con el agua, junto con el aire y la tierra», explicó San Miguel, enfatizando la necesidad de realizar autodiagnósticos de salud socioambiental y crear pruebas autónomas del daño. «Probar el daño, generar pruebas de forma autónoma es importante. Demostrar el daño es esencial, no tanto a las autoridades sino a la sociedad».

Hacia una Sociedad Sin Leyes

La abogada Bárbara Zamora, veterana de los Diálogos de San Andrés, presentó un análisis contundente del sistema jurídico mexicano. «Las leyes, todas las leyes, son en sí mismas discriminatorias y excluyentes porque se hacen desde el poder y se utilizan para ejercer poder de unos sobre otros», declaró.

Zamora detalló cómo la reforma al artículo 27 constitucional en 1992 eliminó derechos fundamentales de campesinos y comunidades indígenas: «Dio por terminado el reparto agrario, eliminó una protección jurídica especial que tenía la propiedad social de la tierra, y aumentó desproporcionadamente el límite de la pequeña propiedad hasta 25 veces más para que pudieran concentrar en pocas manos grandes extensiones».

La abogada denunció múltiples leyes que facilitan el despojo:

  • Ley de Hidrocarburos: «Nadie puede oponerse al tendido de ductos. Esta ley se aplica por encima de la Constitución y de los tratados internacionales que reconocen derechos a las comunidades indígenas».
  • Ley Minera: Otorga concesiones masivas a empresas sin considerar la opinión de comunidades afectadas, permitiendo la destrucción de territorios indígenas.
  • Reforma a la Ley de Amparo: Impide suspender «proyectos prioritarios» del gobierno, anulando el derecho a la defensa jurídica efectiva.

Zamora citó casos concretos como el despojo de 50 familias de comerciantes en Tepoztlán, Morelos, donde un simple «acuerdo de cabildo municipal» anuló derechos constitucionales al trabajo. «El presidente municipal y su cabildo pueden eliminar derechos adquiridos previamente reconocidos en la Constitución», denunció, calificando el acto como «totalmente discriminatorio ejercido con poder de manera violenta, absurdo, irracional».

Bárbara Zamora concluyó su participación con una pregunta radical: «¿Se puede imaginar una sociedad sin leyes? Yo imagino una nueva sociedad sin leyes, sin tribunales, sin ministros, sin magistrados, sin jueces que juzgan y condenan».

«El exceso de leyes y la protección que las leyes proporcionan a cada uno de nuestros actos no tiene por objetivo la preservación de la vida, sino su aniquilamiento», advirtió. «Debemos cuestionarnos sobre la noción de ley y debemos imaginar y crear un espacio, una vida que no esté sometida al orden jurídico».

Capitán Marcos: Una Familia Diversa en Lucha

El Capitán Insurgente Marcos ofreció una de las reflexiones más emotivas de la jornada, explicando la naturaleza del Semillero como espacio de diversidad de pensamiento. «Hemos invitado a muchas personas con diferentes posiciones teóricas y analíticas», señaló, aclarando que estas invitaciones no buscan adherencias sino brindar a los participantes diferentes concepciones del mundo.

«Estamos seguros de que tú no aceptarías que hablen en tu nombre y en tu presencia, porque es tu historia la que está en juego», afirmó Marcos, comparando el Semillero con las reuniones familiares donde, a pesar de las diferencias y tensiones, existe un mínimo sentido de pertenencia.

Marcos recordó que «casi nunca hemos prohibido la entrada a territorios zapatistas», con una notable excepción: trabajadores de medios pagados que en 2014, tras el asesinato del compañero maestro Galeano, «pudiendo decir la verdad, optaron por la mentira, porque pudiendo honrar la justicia, optaron por la calumnia».

«Por ahí anda uno de ellos, pensando que no lo voy a reconocer porque ya está viejo», señaló Marcos. «Y aquí sigue, tal vez para constatar su fracaso, para darse cuenta de que no solo no nos acabaron, tampoco nos detuvieron».

Marcos dedicó palabras especiales al Doctor Raymundo Sánchez Barraza y la comunidad del CIDECI-Unitierra: «Lo verdaderamente terrible y maravilloso es que en una ciudad que ha crecido y se ha desarrollado sobre la sangre, el dolor y la humillación de los originarios de estas tierras, haya un lugar para que nosotros, los más pequeños de esos originarios, podamos llegar y hablarles, y escucharles».

«Así que honor y vida a quien en silencio lo merece. Gracias comunidades CIDECI, gracias Doc», concluyó, arrancando aplausos del auditorio.

SubMoisés: La Compartición y el Común en Práctica

El Subcomandante Insurgente Moisés compartió múltiples ejemplos de cómo las comunidades zapatistas están implementando el trabajo común de la tierra, narrando casos concretos que ilustran tanto los desafíos como los logros de esta transformación.

Relató cómo comunidades resuelven conflictos sobre el trabajo común: desde compañeros que reponen días perdidos por asistir a asambleas, hasta el rechazo comunitario de cobrar 200 pesos por trabajo no realizado, prefiriendo que se reponga el esfuerzo físico.

«El común ahora sí que es como la escoba. ¿Por qué? Porque el común lo barre todo», citó Moisés a un compañero, explicando cómo esta forma organizativa está transformando las estructuras de gobierno zapatista, desde los GAL (Gobiernos Autónomos Locales) hasta la Asamblea Máxima del Gobierno Común.

El Semillero continúa hasta el 31 de diciembre con más participaciones de académicos, activistas y comunidades en resistencia, mientras las transmisiones en vivo enfrentan intermitencias técnicas que obligan a miles de espectadores en cinco continentes a esperar los videos de respaldo.

Con más de 500 zapatistas asistiendo voluntariamente desde tierra caliente, soportando el frío de San Cristóbal, el evento confirma lo que Marcos señaló: «Lo que nosotros aprendimos hace siglos, décadas, lustros, años, meses, semanas, días, horas, ayer, apenas hace unos minutos cuando entramos a este auditorio del CIDECI: que la diferencia es riqueza y no una maldición a exorcizar».