Trabajadores de IMSS-Bienestar protestan por despido injustificado de dirigente sindical; exigen reinstalación inmediata

Por Mario Santana

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 27 de octubre de 2025.– Decenas de trabajadores de la salud afiliados al sindicato Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (Fintras) bloquearon esta mañana las instalaciones centrales del IMSS-Bienestar, ubicadas en Insurgentes 1940, en una manifestación pacífica pero firme. El detonante: el despido “ilegal e injustificado” de la doctora Belem Benítez López, secretaria de Estrategia y Fortalecimiento Sindical Nacional de Fintras, ocurrido el 25 de octubre y notificado de manera irregular en su domicilio. Los manifestantes, provenientes de al menos 10 estados de la República, demandan su inmediata reinstalación y una mesa de diálogo nacional para abordar adeudos, carencias en insumos y violaciones a derechos laborales.

La protesta, iniciada a las 8:00 horas en “silencio absoluto” como símbolo de la “censura” que perciben en el sector salud, reunió a delegados de Baja California Sur, Zacatecas, Oaxaca, Nayarit, Veracruz, Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo y Chiapas. “Estamos aquí por ella, porque queremos la reinstalación. Ella es una dirigente que se encontraba de comisión, y ese proceso se hizo mal”, declaró Marlene Cota, delegada general de Baja California Sur por Fintras. La manifestación no interrumpió la atención médica, pero visibilizó un conflicto que, según los sindicalizados, refleja una criminalización de la lucha laboral bajo el actual gobierno federal.

Un despido que viola el debido proceso

El caso de la doctora Belem Benítez López no es aislado, sino el catalizador de una ola de inconformidad acumulada. El 25 de octubre, la doctora recibió un oficio de cese laboral del Hospital General Enrique Cabrera, sin notificación personal ni presencia de representación sindical, contraviniendo el protocolo administrativo establecido en la Ley Federal del Trabajo. “El levantamiento de actas administrativas requiere que el trabajador sea notificado con tres días de anticipación, con su representación sindical presente y oportunidad de presentar pruebas de descargo. El fallo final lo da el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, no el IMSS-Bienestar”, explicó Cintia Cruz Castillo, delegada general estatal de Fintras en Oaxaca.

Cruz Castillo enfatizó que este despido no solo atenta contra los derechos individuales de Benítez, sino contra los colectivos de miles de trabajadores. “Todos corren el mismo riesgo. No podemos permitir que lo hagan con una dirigente ni con nadie, sea o no sindicalizado. Esto es un abuso que se puede echar atrás”, agregó. El sindicato denuncia que el cese es represalia por las protestas previas de Fintras contra sobrecarga laboral, falta de insumos y adeudos como primas dominicales y vales de despensa –problemas reportados en manifestaciones desde enero de 2025–. Históricamente, Benítez ha sido vocera en huelgas de hambre y bloqueos, como los de julio de 2025 en Paseo de la Reforma, donde exigió diálogo nacional por “prácticas de favoritismo y violencia sindical”.

Representantes de varios estados alzan la voz

Desde el norte hasta el sur, las voces se unifican en la exigencia. Laura Angélica López Serrano, médica general y secretaria general de Fintras en Zacatecas, relató el origen del conflicto: “Desde el 25 de octubre, se tomaron unidades en varios estados por problemáticas y adeudos con los trabajadores de Bienestar. A ella le llegó el comunicado a su domicilio sin protocolo adecuado. Decidimos manifestarnos porque nos quieren callar a todos”. López, quien viajó desde Zacatecas, subrayó la solidaridad interestatal: “Venimos de Baja California, Zacatecas, Oaxaca, Nayarit, Veracruz, CDMX, Hidalgo y Chiapas. Faltan muchos por distancia, pero en sus estados también protestan”.

Abel Isaías Corona Morales, secretario general de Fintras Nacional, cerró el coro de testimonios: “Esto es represión sindical por denunciar carencias. Exigimos una mesa con todos los estados para resolver no solo esto, sino las contradicciones del programa IMSS-Bienestar, que se vende como histórico pero trae despidos arbitrarios y sobrecarga”.

Negociación inminente: ¿diálogo o simulación?

Tras horas de tensión, las autoridades accedieron a una mesa de conciliación. Inicialmente limitada a tres representantes –“demasiado poco para quienes venimos de lejos”, ironizó Cruz Castillo–, la negociación escaló a 13 participantes. “Nos van a recibir responsables de recursos humanos, finanzas y relaciones laborales del área federal. Tienen capacidad para revertir esto, ya que ellos implementaron el acta sin notificar al tribunal”, detalló la oaxaqueña. La reunión, programada para minutos después de las entrevistas, incluirá a la doctora Benítez y podría resolverse en el acto, según los sindicalizados.

Sin embargo, el sindicato advierte: “Si no hay avances concretos, las manifestaciones continuarán en los estados”. Este episodio se suma a protestas previas, como el cierre de oficinas centrales el 21 de octubre por basificación y pagos pendientes, y refuerza las críticas a un programa que, pese a su promesa de universalidad, enfrenta acusaciones de represión autoritaria disfrazada de progresismo.

Fintras, fundado recientemente para contrarrestar la simulación administrativa en el sector salud, llama a la solidaridad de la ciudadanía. Mientras la mesa de diálogo se arma, la pregunta persiste: ¿será este el punto de quiebre para una reforma laboral real en el IMSS-Bienestar, o solo un parche temporal a un sistema en crisis?