Xochitla: La lucha por preservar un parque ecológico frente a la expansión industrial en el Estado de México

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 21 de enero de 2025.- Tepotzotlán, Estado de México, 21 de julio de 2025 – El Parque Ecológico Xochitla, un espacio emblemático del Valle de Cuautitlán, se encuentra en el centro de una batalla ciudadana para evitar su transformación en un complejo de naves industriales. El movimiento Xochitla Vive, conformado por habitantes de Tepotzotlán, Cuautitlán Izcalli, Teoloyucan, y otros municipios, ha intensificado sus esfuerzos para proteger este pulmón verde, que consideran vital para la salud, la recreación y la identidad de la región.

El viernes 18 de julio de 2025, decenas de personas se manifestaron pacíficamente en una caseta de la autopista México-Querétaro, en un acto que coincidió con el banderazo de salida para las vacaciones de verano. A pesar de la ausencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, el evento contó con la presencia de medios de comunicación y la participación de colectivos como los vecinos de El Trébol. Los manifestantes reiteraron su exigencia de proteger las 70 hectáreas del parque, que en el Plan Municipal de Desarrollo Urbano de 2003 estaba designado como reserva ecológica (70%) y medioambiental (30%), pero que en 2023 fue reclasificado como “equipamiento urbano”, abriendo la puerta a desarrollos industriales.

“Es indignante el estado en el que el gobierno estatal, federal y municipal tienen nuestras realidades. Queremos que Xochitla siga siendo un parque ecológico, no un centro logístico más”, expresó un representante de Xochitla Vive durante la protesta. Los activistas denunciaron que la proliferación de bodegas en el norte del Valle de México, promovidas por el Fideicomiso para el Desarrollo de Parques Industriales (FIDEPAR), genera empleos precarios con salarios mínimos, a costa de los recursos naturales y la calidad de vida de las comunidades.

Orígenes del Movimiento

El movimiento Xochitla Vive nació en diciembre de 2024, tras la instalación de una malla ciclónica que bloqueaba el acceso al parque, lo que alertó a los ciudadanos sobre posibles cambios de uso de suelo. El 14 de diciembre, los primeros manifestantes se reunieron frente al parque y fueron recibidos por la entonces alcaldesa de Tepotzotlán, María de los Ángeles Zupavillegas, quien aseguró que no había solicitudes para autorizar bodegas. Sin embargo, la desconfianza creció al confirmarse la modificación del uso de suelo en 2023.

El 8 de enero de 2025, representantes del movimiento se reunieron con FIDEPAR en Toluca, donde expusieron su preocupación por los empleos de baja calidad y la pérdida de áreas naturales. Ese mismo día, entregaron una solicitud a la gobernadora Delfina Gómez, pidiendo que las 70 hectáreas de Xochitla se integren al Área Natural Protegida (ANP) de la Laguna de Zumpango y se expropien para uso público. Aunque han sostenido reuniones con autoridades como la Coordinación de Conservación Ecológica y la Secretaría del Medio Ambiente, las respuestas han sido evasivas, señalando que Xochitla es propiedad privada y que cualquier cambio requiere la autorización del propietario.

El “Megabrazo” y la Movilización Ciudadana

El 2 de marzo de 2025, Xochitla Vive organizó el “Megabrazo por Xochitla”, un evento que reunió a cerca de mil personas de diversos municipios, incluyendo Tepotzotlán, Cuautitlán Izcalli, Toluca, Querétaro y la Ciudad de México. Los asistentes formaron una cadena humana frente al parque para exigir su protección y su incorporación como zona núcleo de la ANP. Niños, jóvenes, ambientalistas y autoridades locales se unieron para rechazar la conversión del parque en un centro logístico.

El movimiento ha recabado más de 25,000 firmas (5,000 físicas y 21,079 en Change.org), entregado 10,000 volantes, 1,000 etiquetas, 500 plantas y árboles, y cientos de cartas escritas por niños dirigidas a la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Delfina Gómez. Además, ha sumado el apoyo de organizaciones como Hagamos Composta, Pro Lago de los Lirios, y el Grupo Ecologista Guardianes del Ejecatl, fortaleciendo una red de resistencia ambiental.

Resistencia Frente a la Industrialización

La lucha por Xochitla refleja un problema más amplio en el Valle de Cuautitlán, donde la construcción de naves industriales ha crecido exponencialmente. Según MarketDataMéxico, en la cercana colonia Chinampac de Juárez, operan 280 establecimientos comerciales, muchos dedicados al comercio mayorista, generando un impacto económico significativo pero con empleos de baja remuneración. Los activistas argumentan que estas bodegas no solo degradan el medio ambiente, sino que también afectan la calidad de vida al saturar la región de infraestructura industrial.

A pesar de los esfuerzos, las autoridades han respondido con ambigüedad. La Secretaría del Medio Ambiente estatal señaló que cualquier ampliación de la ANP requiere la autorización del propietario y una justificación técnico-ambiental. Por su parte, FIDEPAR argumentó que está fuera de sus competencias intervenir en el caso. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) canalizó una denuncia a la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem), pero no consideró las especies protegidas por la Norma Oficial Mexicana (NOM), lo que llevó a Xochitla Vive a anunciar un recurso de revisión.

Un Llamado a la Acción

Xochitla Vive ha advertido que, ante la falta de respuestas claras, intensificarán sus acciones. Entre las medidas contempladas están nuevas movilizaciones, procedimientos jurídicos ante instancias nacionales e internacionales, y la promoción de amparos en la Corte Internacional de los Derechos Humanos. “El territorio y la vida no se negocian, se defienden”, declararon en una conferencia de prensa el 13 de abril de 2025.

El parque Xochitla, fundado por Manuel Arango Arias, no es solo un espacio recreativo, sino un símbolo de educación ambiental y cohesión social. Su posible pérdida representa, para los habitantes, un retroceso en la lucha por un medio ambiente sano. Con el apoyo de dos presidentes municipales (Teoloyucan y Coyotepec) y una red de colectivos, Xochitla Vive continúa su resistencia, invitando a la ciudadanía a mantenerse vigilante y unida.

Sin ustedes, no vamos a poder lograr nada. Xochitla vive, y seguiremos luchando por su rescate”, concluyó un portavoz del movimiento.