Zapatistas conmemoran 32 aniversario del levantamiento armado en Oventic con fiesta, teatro y llamado a “lo común”

Por Alejandro Meléndez / Enviado

Periodistas Unidos. Oventic, Chiapas. 01 de enero de 2026.– En medio de una persistente neblina que cubrió el Caracol número 3 “Resistencia y Rebeldía por la Humanidad” en Oventic, miles de bases de apoyo, milicianos e invitados nacionales e internacionales celebraron el cierre del Semillero Zapatista y el 32 aniversario del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ocurrido el 1 de enero de 1994.

La jornada, que culminó la noche del 31 de diciembre de 2025, combinó actos culturales, políticos y festivos pese a las condiciones climáticas adversas. La densa niebla y la llovizna obligaron a suspender momentáneamente una obra de teatro preparada por miembros de diversos Caracoles zapatistas, que explicaba la tarea y el desarrollo de “El Común”, el nuevo horizonte autónomo propuesto por el movimiento para superar la propiedad privada y el individualismo capitalista.

Aun con el lodo en la cancha de basquetbol convertida en escenario, la celebración continuó con música tradicional y bailes colectivos, en un ambiente descrito por los asistentes como “amoroso y solidario”.

El acto central fue el comunicado del Subcomandante Insurgente Moisés, quien recordó los motivos del alzamiento de 1994: la marginación, desigualdad, explotación y represión impuestas por el sistema capitalista. “Hace 32 años era despedida, tristeza y rabia, porque se trataba de matar o morir por una causa justa”, señaló, contrastando con la actual conmemoración festiva.

Moisés criticó duramente al gobierno federal, afirmando que los cambios prometidos benefician solo a los ricos y transnacionales, y que la llamada “cuarta transformación” profundiza la división y el despojo. “No es cierto que hay cuarta acá en México para los pobres”, afirmó, destacando casos como Ayotzinapa y las mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez como pruebas de la continuidad de la injusticia.

El líder zapatista reafirmó la transición hacia “El Común” como alternativa al capitalismo: un modelo sin propiedad privada, basado en la igualdad colectiva y pensado a largo plazo, “para 20, 40, 60, 80, 100 o 120 años”. Invitó a los pueblos de México y el mundo a organizarse desde abajo, convocando a nuevos encuentros de artes y semilleros de pensamiento crítico en 2026.

Presentes en el evento estuvieron la comandancia zapatista, insurgentes y milicianos del EZLN. Asistieron también personas de diversas regiones: desde Ciudad Juárez, Chihuahua, con Bárbara García de Casa Madero; locales como el fotorreportero Moysés Sánchez de Chiapas; e internacionales como el fotógrafo Diego Fernández de España y el estudiante de sociología Francisco Ortúzar de Chile.

Al finalizar, la comunidad otomí residente en la Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas “Samir Flores Soberanes” en la Ciudad de México se fotografió con el Subcomandante Moisés, gritando consignas como “¡Otomí, Otomí ya tomamos el INPI!” y “¡Viva El Común!”. La noche cerró con más música y baile bajo la neblina.

Los zapatistas reiteraron su compromiso con la lucha pacífica e ideológica, pero advirtieron: “Si no nos dejan, nos defenderemos”. La celebración reafirma la vigencia de su autonomía ante los desafíos del capitalismo y la violencia en Chiapas.