Zapatistas denuncian ataques y hostigamiento en Belén, Ocosingo: acusan al gobierno de impulsar despojo de tierras recuperadas en 1994
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 28 de septiembre de 2025.- La Asamblea de Colectivos de Gobiernos Autónomos Zapatistas (A.C.G.A.Z.), de los Gobiernos en Común, emitió una denuncia pública dirigida a los pueblos de México, el Congreso Nacional Indígena, la sociedad civil, la Sexta Nacional e Internacional, organizaciones de derechos humanos y medios alternativos, alertando sobre ataques, hostigamiento y manipulación por parte de los tres niveles de gobierno contra las Bases de Apoyo Zapatistas en el poblado Belén, región Campesina del Caracol 8 Dolores Hidalgo, municipio de Ocosingo.
El comunicado detalla una serie de agresiones iniciadas el 22 de abril de 2025, cuando 30 personas del municipio de Huixtán —encabezadas por Emilio Bolom Álvarez, Miguel Bolom Palé, Miguel Vázquez Sántiz y David Seferino Gómez—, resguardadas por el Ejército Federal y la Policía Municipal de Ocosingo, ingresaron al predio recuperado por el EZLN en 1994. Los intrusos, que afirmaron contar con documentos legales entregados por el gobierno, amenazaron a los compañeros zapatistas encargados del trabajo colectivo y la milpa común con no zapatistas, exigiendo su salida “por las buenas o por las malas”. Destruyeron letreros y midieron la tierra, pese a intentos de diálogo por parte de las comunidades.
Ante las amenazas, la A.C.G.A.Z. acordó un retiro temporal para planear la defensa. Las incursiones se repitieron el 12 de mayo, 12 de julio y 29 de agosto. El 18, 20 y 22 de septiembre, 15 personas se posicionaron en el predio; el 20 de septiembre, llegaron dos camionetas del Ejército Federal, tres de la Policía Municipal de Ocosingo y cuatro de la Fiscalía General del Estado. Destruyeron y quemaron casas de los encargados zapatistas, robaron elotes y continúan saqueando, rechazando nuevamente el diálogo al insistir en la entrega formal de la tierra por el mal gobierno.
Los Gobiernos en Común enfatizan que estas tierras fueron pagadas por el gobierno federal en 1996, durante la gestión de Manuel Camacho Solís, como parte de los acuerdos postlevantamiento. Acusan a la Cuarta Transformación de un plan deliberado para generar choque, enfrentamiento y guerra, beneficiando a terratenientes y empresarios transnacionales en detrimento de los pueblos pobres.
La denuncia advierte sobre la impunidad en México, donde el mal gobierno colude con el crimen organizado y enciende “chispitas” que podrían prender un fuego mayor, recordando que “hoy es Palestina, mañana seremos nosotros y nosotras”. Aseguran contar con fotos y videos como prueba, y llaman a la solidaridad: “Cuídense. Quizás todavía nos veamos o ya no”. Mantendrán informados a los compañeros del Congreso Nacional Indígena y la sociedad civil sobre la búsqueda de la vida en común.
Este caso se inscribe en un patrón de agresiones contra comunidades zapatistas en Chiapas, como las reportadas en el poblado 6 de Octubre (Caracol de Jerusalén) en septiembre-octubre de 2024, donde grupos armados respaldados por autoridades locales de Ocosingo y el estado invadieron tierras recuperadas, instalaron chozas y amenazaron con violencia, incluyendo violaciones, según el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba). Manifestaciones en San Cristóbal de las Casas en septiembre de 2025 exigieron un alto a esta escalada, vinculándola a megaproyectos como el Tren Maya.
El comunicado completo, fechado el 24 de septiembre de 2025, circula en sitios como Enlace Zapatista y medios alternativos, subrayando la urgencia de la solidaridad internacional ante lo que perciben como una guerra de baja intensidad contra la autonomía indígena.