Por Humberto Musacchio
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 29 de junio de 2026.- El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió que los partidos políticos pueden utilizar en tiempos oficiales la imagen de personas sin su consentimiento y aun cuando no se trate de políticos. Para algunos juristas, el fallo anula el derecho constitucional a la imagen propia y a la privacidad y, en esa línea, señalan que para la Suprema Corte la fama o proyección pública de una persona no basta para justificar el uso político de su imagen. El magistrado Reyes Rodríguez Mondragón fue más lejos, pues dijo que si una persona es públicamente notoria, eso no le quita sus derechos fundamentales y no lo convierte en material propagandístico disponible para cualquier partido. Al respecto, hay que recordar que en varios países —y de hecho en México— se considera que un personaje público en un lugar público es fotografiable y, como consecuencia, su imagen puede ser difundida. Ese derecho es extensible a otros medios visuales, porque si se permite que la imagen de una persona sin fama pública sea difundida, como ocurre cotidianamente, no hay razón para impedir que se difunda la figura de alguien famoso, aunque hay salvedades, pues ante uso difamatorio existe legislación que lo prohíbe y, si están de por medio determinados propósitos mercantiles, debe recabarse el permiso de los incluidos.
¿HOMOFOBIA EN EL FONDO?
Víctor Santana Peraza, quien es —¿o era?— subgerente editorial de Tierra Adentro, denunció ante el Órgano Interno de Control del Fondo de Cultura Económica a Paco Ignacio Taibo II, director de esa casa editorial, y a una trabajadora de la que se guardó el nombre, por “omitir actos de homofobia en su contra”, de acuerdo con lo declarado por Santana al reportero Juan Carlos Talavera. El autor de esta República habló con Taibo, quien calificó de “intolerables” las expresiones homofóbicas externadas por la trabajadora sin nombre del equipo de televisión del FCE, la que fue sancionada y se le advirtió que a la siguiente sería despedida. Igualmente, Taibo convocó a las partes a conversar con fines de avenimiento, lo que Santana rechazó porque, según él, no se adoptaron medidas para impedir que el caso se repita. Por supuesto, Santana puede recurrir a diversas autoridades, pero mucho nos tememos que no tendrá éxito, pues resulta absurdo señalar de homofóbico a Taibo. Sobre todo si sancionó la discriminación de género.
BREVIARIO…
El Instituto Italiano de Cultura y la Fondazione Bellonci invitan al conversatorio con tres de los seis autores finalistas de la octogésima edición del Premio Strega, el más importante de la literatura italiana, mismo que se entregará la próxima semana. Los escritores son Michele Mari, Matteo Nucci y Elena Rui. Con ellos estará Stefano Petrocchi, director del premio. La cita es este jueves, a las 18 horas, en la Sala Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología. @@@ La UNAM recuerda que hace 70 años se presentó el programa Poesía en Voz Alta en el desaparecido Teatro del Caballito, en la calle de Rosales, de donde años después pasó a la Casa del Lago, que cada domingo se atiborraba de quienes deseaban escuchar la poesía, en voz de actores o de los mismos poetas, como Octavio Paz, Juan Bañuelos, Marco Antonio Montes de Oca, Efraín Huerta y muchos más. Algo inolvidable. @@@ El pasado jueves se reunieron investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia para protestar porque “las condiciones para hacer arqueología en el país son nulas”, pues los actuales funcionarios, ante cualquier proyecto, “ponen obstáculos administrativos cuando no meramente burocráticos”, pues se opta por apoyar a las principales zonas arqueológicas. A lo anterior, dijeron, se agrega que muchos de los investigadores participantes no cuentan con plaza de base y, para colmo, hubo destituciones en el Consejo de Arqueología. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.