Por Humberto Musacchio
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 24 de junio de 2025.- La colega Lorena Hernández, nativa de Nayarit, pero radicada en la capital del país, se ha opuesto a la demolición de la Ciudad de las Artes de Tepic, tarea que alegremente lleva adelante el gobernador de esa entidad, el morenista Miguel Ángel Navarro, para construir en esos terrenos un estadio de futbol. Como represalia, la periodista ha recibido varias llamadas amenazándola a ella y a su familia. También escandaloso es que a Salvador García Soto, un periodista riguroso y respetado en el ámbito de la información, lo hayan despedido del noticiero A la Una, de El Heraldo Radio. Al informar de su salida, García Soto dijo entender “que las empresas tienen intereses y que esos intereses en muchos casos tienen que ver con el gobierno, con el que tratan de evitar problemas, sobre todo cuando desde la autoridad hay una línea clara y pública en contra de la crítica y el periodismo libre”.
¿Y la Constitución, apá?
Otro golpe a la libertad de expresión es la sanción que impusieron los magistrados electorales Mónica Soto y Felipe Fuentes a la ciudadana Karla Estrella, quien se permitió sugerir que Sergio Gutiérrez Luna, hoy presidente morenista de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados federal, había presionado para que su esposa, la expanista y ahora petista Diana Karina Barreras Samaniego, fuera electa presidenta del Congreso local de Sonora en septiembre de 2022. El nepotismo no es delito, pero la crítica tampoco. Otra perla de ese collar de atropellos a la Constitución es la denuncia que interpuso una tal Dora La Transformadora, quien se apuntó como candidata a ministra de la Suprema Corte en el reciente y fársico proceso para someter al Poder Judicial. La mujer se queja de tres periodistas que se atrevieron a criticarla e incluso se lanza contra quienes retransmitan tales críticas. La comunicadora Laisha Wilkins, también acusada, dijo que, en lo sucesivo, la frustrada candidata será conocida como Dora la Censuradora.
¿Y la Constitución, apá?
Otro golpe a la libertad de expresión es la sanción que impusieron los magistrados electorales Mónica Soto y Felipe Fuentes a la ciudadana Karla Estrella, quien se permitió sugerir que Sergio Gutiérrez Luna, hoy presidente morenista de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados federal, había presionado para que su esposa, la expanista y ahora petista Diana Karina Barreras Samaniego, fuera electa presidenta del Congreso local de Sonora en septiembre de 2022. El nepotismo no es delito, pero la crítica tampoco. Otra perla de ese collar de atropellos a la Constitución es la denuncia que interpuso una tal Dora La Transformadora, quien se apuntó como candidata a ministra de la Suprema Corte en el reciente y fársico proceso para someter al Poder Judicial. La mujer se queja de tres periodistas que se atrevieron a criticarla e incluso se lanza contra quienes retransmitan tales críticas. La comunicadora Laisha Wilkins, también acusada, dijo que, en lo sucesivo, la frustrada candidata será conocida como Dora la Censuradora.

