Periodistas Unidos. Ciudad de México. 21 de septiembre de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, atribuyó este lunes 21 de septiembre de 2026 la ola de violencia que afecta al estado de Sinaloa a actos de «injerencia» extranjera tras la captura en Estados Unidos del narcotraficante Ismael ‘El Mayo’ Zambada en julio de 2024. Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que la intervención unilateral de agencias estadounidenses desató la fractura del Cártel de Sinaloa y la posterior pugna entre facciones delictivas.
La jefa del Ejecutivo federal señaló que, previo a la detención de Zambada —sentenciado a cadena perpetua en territorio estadounidense en julio pasado—, Sinaloa registraba un promedio inferior a un homicidio diario. No obstante, subrayó que el traslado del capo provocó el rompimiento interno de la organización criminal y un incremento en los índices delictivos de la entidad, los cuales, aseguró, se han ido conteniendo progresivamente mediante el despliegue de las fuerzas de seguridad.
Ismael Zambada fue aprehendido el 25 de julio de 2024 en un aeródromo de Nuevo México junto a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán. Las investigaciones posteriores confirmaron que el veterano narcotraficante fue sustraído de territorio nacional sin la intervención ni el conocimiento de las autoridades mexicanas, derivando en un conflicto armado entre las facciones de «Los Chapitos» y «La Mayiza» que se ha prolongado desde septiembre de 2024.
Ante este panorama, Sheinbaum Pardo reiteró la postura de su administración de rechazar cualquier operativo unilateral por parte de gobiernos extranjeros en suelo mexicano. La presidenta defendió la política exterior basada en el principio de «coordinación sin subordinación», enfatizando que la información de inteligencia debe canalizarse a través de las instituciones nacionales para no debilitar el estado de derecho.
La mandataria sostuvo que la estrategia de seguridad de su gobierno continuará enfocada en la atención a las causas estructurales de la violencia, el fortalecimiento de la inteligencia operativa y la consolidación de las instituciones de procuración de justicia.
El Gabinete de Seguridad mantendrá el despliegue de elementos federales y la evaluación periódica de los operativos en los municipios sinaloenses.

