Diputado Manuel Espino enfrenta batalla crítica por derrame cerebral que lo deja en terapia intensiva

Periodistas Unidos. Ciudad de México 12 de septiembre de 2025.- El diputado federal Manuel Espino Barrientos, figura clave en la bancada de Morena, se debate entre la vida y la muerte en una clínica privada de la capital tras sufrir un derrame cerebral la noche del miércoles, un suceso que ha conmocionado al ámbito político y generado un llamado unánime a la solidaridad. Ricardo Monreal Ávila, coordinador de los diputados de Morena, confirmó el delicado estado de salud del legislador de 65 años, quien fue intervenido de urgencia entre las 21:00 y 22:00 horas del 10 de septiembre, y permanece en terapia intensiva bajo estricta vigilancia médica.

El accidente cerebrovascular, que interrumpe abruptamente el flujo sanguíneo al cerebro y puede derivar en parálisis, problemas de habla o incluso la muerte si no se trata a tiempo, golpeó a Espino en un momento de aparente plenitud. Horas antes del colapso, el duranguense compartió en sus redes sociales una imagen sonriente junto a jóvenes en la Cámara de Diputados, destacando su compromiso con temas de juventud y transformación social. «Hasta ayer se veía activo y comprometido», lamentó Monreal durante la conferencia «Legislativa del Pueblo» este jueves, donde reveló que mantiene comunicación constante con la familia para disipar rumores y especulaciones que circularon en plataformas digitales.

La intervención quirúrgica de emergencia, posiblemente involucrando trombolisis para disolver coágulos y restaurar la circulación, fue clave en las primeras horas críticas, aunque no se han divulgado detalles sobre si se trató de un derrame isquémico o hemorrágico, ni un pronóstico preciso. Fuentes cercanas indican que el hospital prioriza la privacidad familiar, pero el impacto ha sido profundo: compañeros de Morena, como la diputada Lulú García de Durango, han inundado las redes con mensajes de apoyo, enviando «toda nuestra solidaridad y los mejores deseos de pronta y total recuperación» al legislador y su entorno.

Nacido el 29 de noviembre de 1959 en Durango, Manuel Espino Barrientos ha navegado una carrera política tan zigzagueante como resiliente. Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad del Noroeste, ingresó al PAN en 1978 y escaló hasta secretario general (2002-2005) y presidente nacional (2005-2007), cargo desde el que presidió la Organización Demócrata Cristiana de América (2006-2010) y fue vicepresidente de la Internacional Demócrata de Centro (2006-2009). Su quiebre con el panismo llegó en 2011, expulsado por críticas al expresidente Felipe Calderón, a quien acusó de traicionar los principios del partido. Fundó entonces el movimiento Ruta 5 y militó en Movimiento Ciudadano (2015-2018) antes de abrazar la Cuarta Transformación en 2021, uniéndose a Morena.

En el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, Espino sirvió como comisionado del Servicio de Protección Federal (2020-2021) y director del Conalep, roles que dejó para enfocarse en su curul actual (2024-2027), con suplente Nicolás Alvarado Morales. Ha sido diputado federal en cuatro legislaturas: 1994-1997, 2000-2003, 2015-2018 y la presente. Integra las comisiones de Seguridad Ciudadana, Defensa Nacional y Comunicaciones y Transportes, además del Comité de Decanos. Recientemente, su voz independiente resonó al comparar al senador Adán Augusto López y su excolaborador Hernán Bermúdez con Felipe Calderón y Genaro García Luna, el exsecretario de Seguridad procesado en Estados Unidos por nexos con el narco, posicionándolo como una figura incómoda pero valiente dentro de su partido.

Este episodio no solo pone en jaque la salud de Espino, sino que aviva el debate sobre el agotamiento en la arena legislativa, donde presiones constantes y agendas intensas erosionan el bienestar de los representantes. Expertos en neurología enfatizan que la recuperación depende de la rapidez de la atención –como en este caso– y factores como la edad, pero las secuelas pueden ser permanentes. Mientras la familia guarda silencio público, el Congreso pausó brevemente sus sesiones para honrar la situación, con Monreal pidiendo «oraciones al creador» por su compañero.

En un México polarizado, donde Espino transitó de crítico acérrimo de López Obrador a aliado leal, su lucha personal trasciende lo partidista. Excompañeros del PAN y actuales de Morena coinciden en un solo deseo: que este guerrero político, forjado en controversias y reinvenciones, emerja fortalecido de la terapia intensiva. Por ahora, la nación contiene el aliento, recordando que detrás de las ideologías hay vidas que penden de un hilo frágil.