Periodistas Unidos. Ciudad de México. 22 de diciembre de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que su administración renegoció y restringió los beneficios fiscales concedidos a la FIFA para la Copa Mundial de Fútbol 2026, originalmente pactados en la Garantía Gubernamental firmada en 2018 durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Estos privilegios, que contemplaban exenciones generales de impuestos federales y locales hasta 2028 para la FIFA, sus subsidiarias, proveedores y terceros relacionados, fueron acotados exclusivamente al ejercicio fiscal 2026 y limitados a sujetos directamente involucrados en la organización del evento.
Sheinbaum enfatizó durante su conferencia matutina que «se redujo el periodo de exención y se acotó por parte de la Secretaría de Hacienda», destacando que el acuerdo original era «lesivo para las finanzas públicas». La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) detalló que, mediante mesas de trabajo con la FIFA y la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut), se logró esta restricción, incorporada en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026 aprobada en octubre. Los beneficios incluyen liberación de obligaciones formales, de pago, traslado, retención y recaudación de impuestos, pero solo para actividades estrictamente vinculadas al torneo.
La mandataria aclaró que la venta de boletos —con precios hasta tres veces superiores a ediciones previas— es un asunto privado de la FIFA y propietarios de estadios, sin intervención gubernamental. Pese a las exenciones limitadas, el gobierno apuesta por impactos positivos: atracción de más de 5.5 millones de visitantes internacionales y una derrama económica estimada en hasta 3 mil millones de dólares, impulsando turismo, empleo y comercio.
Este ajuste busca equilibrar compromisos internacionales con la protección del erario público, en un contexto donde México es el único anfitrión que otorgó exenciones fiscales amplias, aunque ahora acotadas, comparado con Estados Unidos y Canadá.

