México defiende aranceles a importaciones asiáticas como medida soberana y desmiente violaciones a normas internacionales en medio de advertencias chinas
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 12 de septiembre de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este viernes la imposición de aranceles de hasta el 50% a productos provenientes de China y otros países asiáticos sin tratados comerciales, asegurando que la medida no viola ninguna norma internacional y rechazando categóricamente cualquier acusación de «coerción» o discriminación. En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, Sheinbaum enfatizó que el plan no apunta a ninguna nación en particular, sino que busca fortalecer la producción nacional en un contexto de globalización inclusiva, mientras Pekín advierte que protegerá sus intereses ante lo que percibe como presiones externas.
El anuncio forma parte del paquete económico 2026, presentado esta semana por la Secretaría de Hacienda, que propone modificaciones en 1.463 fracciones arancelarias, afectando al 8,6% de las importaciones totales del país con un valor estimado de 52.000 millones de dólares. Entre los productos impactados destacan autos ligeros, autopartes, textiles, siderúrgicos, papel, cartón, vidrio, jabones, perfumes y cosméticos, sectores donde México aspira a impulsar su industria local sin elevar precios al consumidor final, según argumentos oficiales. «No son medidas discriminatorias ni de coerción, es para todos los países con los que no tenemos acuerdo comercial y el objetivo es fortalecer la producción nacional», insistió Sheinbaum, subrayando que México mantiene una «muy buena relación» con China y no pretende abrir frentes de confrontación.
La respuesta mexicana surge un día después de que el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, expresara la «firme oposición» de Pekín a cualquier «coerción por parte de terceros», en una clara alusión a presiones de Washington que podrían influir en la política comercial de México, su principal socio en el T-MEC. Jian defendió una globalización «inclusiva y beneficiosa» y anunció que China «protegerá decididamente sus derechos e intereses» ante los aranceles, que percibe como un obstáculo al flujo comercial bilateral, valorado en más de 100.000 millones de dólares anuales. Sheinbaum, por su parte, rechazó implícitamente estas lecturas al afirmar que la medida es soberana y abierta al diálogo: «Siempre vamos a estar abiertos a las pláticas», dijo, revelando que ya sostuvo conversaciones con autoridades chinas en meses recientes y que nuevas reuniones están programadas para la próxima semana, posiblemente involucrando al canciller Juan Ramón de la Fuente, quien también ha dialogado con Corea del Sur sobre el tema.
Este roce comercial se enmarca en un panorama global tenso, donde Estados Unidos ha intensificado su guerra arancelaria contra China bajo la administración Trump, imponiendo tarifas del 100% a vehículos eléctricos y del 50% a semiconductores, lo que ha llevado a Pekín a responder con medidas recíprocas. México, atrapado en el medio como hub manufacturero para el mercado norteamericano, busca equilibrar su nearshoring –que ha atraído inversiones por 36.000 millones de dólares en 2024– con la protección de su balanza comercial, donde China es su segundo proveedor con un déficit de 74.000 millones de dólares. Expertos como los del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advierten que los aranceles podrían encarecer insumos clave para la industria automotriz, pero el Gobierno argumenta que fomentarán empleo local y no contravendrán reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), ya que aplican uniformemente a naciones sin TLC.
La defensa de Sheinbaum, en su primera «Mañanera del Pueblo» desde su investidura el 1 de octubre, también busca despolitizar la medida ante críticas internas de la oposición, que la acusa de ceder a presiones estadunidenses. «No son contra China, queremos una buena relación», reiteró, evocando el legado de López Obrador en la no intervención y la soberanía económica. Mientras el paquete arancelario debe ser aprobado por el Congreso –donde Morena tiene mayoría–, el diálogo bilateral con Asia se intensifica: Corea del Sur ya se acercó al Gobierno mexicano, y analistas prevén que el tema domine la agenda de la cumbre APEC en noviembre.
En un mundo donde el comercio internacional se ha convertido en arma geopolítica, la postura de México resalta su apuesta por un proteccionismo selectivo que priorice el desarrollo interno sin romper puentes. Sheinbaum cierra el capítulo con optimismo: «Es para fortalecer lo nuestro», un mantra que, en tiempos de tensiones transpacíficas, podría definir el rumbo económico de la nación en 2026.