México impulsa mesa de diálogo de alto nivel con China para desentrañar tensiones por aranceles

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 26 de septiembre de 2025.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo propuso este viernes una mesa de trabajo de alto nivel con China para abordar las fricciones comerciales surgidas por la iniciativa mexicana de elevar aranceles a productos de países sin tratados de libre comercio, como el gigante asiático. La oferta surge un día después de que el Ministerio de Comercio chino anunciara una investigación formal sobre estas medidas restrictivas, que Pekín califica de perjudiciales para los intereses mutuos y la confianza inversionista. Sheinbaum enfatizó que la relación bilateral es «muy buena» y que el diálogo es clave para explicar el contexto económico de México, marcado por la competencia desleal de importaciones a precios bajos.

«Nosotros estamos proponiendo una mesa de trabajo de alto nivel para poder platicar por qué se toma esta decisión», declaró la mandataria durante su conferencia matutina en Palacio Nacional. Reveló que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se reunió el jueves con el embajador chino en México, Daojiang Chen, para plantear esta iniciativa. Además, mencionó contactos previos del canciller Juan Ramón de la Fuente y el embajador mexicano en Pekín, Jesús Seade, quienes ya habían sugerido mesas de diálogo para «entender la situación que se está viviendo». La propuesta busca equilibrar la balanza comercial, promoviendo la producción nacional bajo la marca «Hecho en México» y acciones similares, sin apuntar específicamente a China, sino a naciones sin acuerdos bilaterales dentro de las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El anuncio chino del jueves inicia un plazo de seis meses para indagar 1.463 fracciones arancelarias mexicanas, incluyendo alzas de hasta 50% en sectores estratégicos como automóviles (de 15-20% actual a 50%), autopartes, textiles, acero, plásticos, electrodomésticos, juguetes, calzado y muebles. Estas medidas, incluidas en el Paquete Económico 2026 enviado al Congreso, se calculan para generar 40 mil millones de pesos adicionales en ingresos fiscales. Pekín argumenta que violan principios de la OMC y podrían escalar a contramedidas si se confirman daños, en un contexto global de guerras comerciales impulsadas por Estados Unidos –principal socio de México vía el T-MEC–, donde Donald Trump ha amenazado con aranceles del 25% a importaciones mexicanas para frenar el «dumping» chino.

Sheinbaum descartó tensiones mayores: «No, no lo creo. Si nos negáramos al diálogo sería diferente. Estamos abiertos siempre para buscar un beneficio para México». Recordó que situaciones similares ocurren con Corea del Sur e India, y reiteró que los aranceles no son «medidas coercitivas» sino proteccionistas para fortalecer la industria nacional, sin elevar precios al consumidor. Analistas ven en esto un equilibrio delicado: China es el segundo proveedor de México (con un déficit comercial de 20 mil millones de dólares anuales), pero las importaciones baratas amenazan empleos en maquiladoras y el nearshoring impulsado por la relocalización de cadenas desde Asia a Norteamérica.

El diálogo propuesto podría abrir vías a un acuerdo bilateral, similar a las negociaciones previas con Pekín en marzo de 2025, cuando México alineó aranceles automotrices con EE.UU. para evitar represalias trumpistas. Mientras el Congreso debate el decreto –que requiere mayoría simple para aprobarse–, expertos como los de El Economista advierten que un quiebre con China podría complicar el T-MEC y el nearshoring, que ha atraído 36 mil millones de dólares en inversión extranjera directa en 2024. En un año de volatilidad global, la mesa de alto nivel representa no solo una salida diplomática, sino una apuesta por un comercio justo que impulse la soberanía económica mexicana sin sacrificar alianzas clave. Las autoridades chinas no han respondido formalmente a la propuesta, pero fuentes diplomáticas sugieren que Pekín valora el canal abierto para evitar escaladas.