México reafirma su postura de no intervención frente a operativos militares de EE.UU. cerca de Venezuela
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 19 de agosto de 2025.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó este martes su firme compromiso con la no intervención en respuesta al despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, cerca de las costas de Venezuela, una acción que ha generado preocupación en la región. Durante su conferencia matutina, la mandataria destacó que esta postura no solo refleja una convicción personal, sino que está consagrada en la Constitución mexicana. “No al intervencionismo. Eso no es solo convicción, sino que está en la Constitución”, afirmó Sheinbaum, subrayando los principios de autodeterminación de los pueblos, la solución pacífica de controversias y la proscripción del uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
La reacción de la presidenta se produce tras un informe de la agencia Reuters, que reveló que en las próximas 36 horas llegarán tres destructores estadounidenses equipados con el sistema Aegis, diseñado para rastrear y neutralizar amenazas aéreas y marítimas, frente a las costas venezolanas. Este movimiento forma parte de un despliegue militar más amplio que incluye unos 4,000 marines, aviones de vigilancia P-8 Poseidon, buques de guerra adicionales y al menos un submarino de ataque, según fuentes citadas por diversos medios. El operativo, liderado por el Comando Sur de EE.UU., se enmarca en la estrategia de la administración de Donald Trump para combatir el narcotráfico en América Latina, específicamente contra organizaciones como el Cartel de los Soles, que Washington vincula al gobierno de Nicolás Maduro, acusación que Caracas niega.
Sheinbaum insistió en la importancia del diálogo para resolver conflictos, reiterando que “todo se resuelve con diálogo” y que México se guiará siempre por el respeto al derecho internacional. Esta postura se alinea con la tradición de política exterior mexicana, que prioriza la no intervención y la autodeterminación, principios arraigados en la Doctrina Estrada y reforzados en la Constitución. La presidenta también hizo referencia a la intensificación de vuelos de drones estadounidenses sobre México para rastrear laboratorios de fentanilo, un programa iniciado bajo la administración de Joe Biden, pero aclaró que estos operativos no involucran el uso de fuerza letal.
El despliegue militar estadounidense ha generado reacciones en la región. En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro anunció la activación de 4.5 millones de milicianos para reforzar la defensa nacional, calificando las acciones de EE.UU. como “amenazas extravagantes”. Por su parte, la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, llamó a la unión latinoamericana frente a lo que describió como “amenazas directas de intervención militar”. Estas tensiones se suman a la reciente decisión de Washington de duplicar la recompensa por información que conduzca a la captura de Maduro, ahora fijada en 50 millones de dólares, y a la designación de varios carteles mexicanos y el Cartel de los Soles como organizaciones terroristas.
Analistas sugieren que el despliegue estadounidense, aunque presentado como una operación antidrogas, podría tener implicaciones más amplias, incluyendo una demostración de fuerza destinada a presionar al régimen venezolano. Sin embargo, México mantiene su llamado a la resolución pacífica de conflictos, abogando por la soberanía de los pueblos y el rechazo a cualquier forma de intervención extranjera.