México rechaza la construcción del muro fronterizo y afirma que la seguridad se logra con cooperación

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 18 de julio de 2025.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este viernes que, sin la necesidad de un muro fronterizo, se ha logrado una frontera segura con Estados Unidos gracias a la colaboración y coordinación entre ambos países. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria expresó su desacuerdo con la construcción de un nuevo tramo del muro fronterizo, una iniciativa impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump.

“Lo están haciendo ellos. Nosotros no estamos de acuerdo con el muro. Sin muro se ha logrado una frontera muy segura con la colaboración y la coordinación”, afirmó Sheinbaum, destacando que México no contribuye ni financiera ni operativamente en la obra. “No es necesario el muro, es una decisión del presidente Trump, y nosotros lo que buscamos siempre con Estados Unidos es la cooperación para el desarrollo y el respeto a las y los mexicanos que viven en Estados Unidos”, añadió.

La construcción del nuevo tramo, que se lleva a cabo entre el desierto de Santa Teresa, Nuevo México, y Ciudad Juárez, Chihuahua, consiste en un muro secundario de acero de aproximadamente nueve metros de altura para reforzar una malla existente de 5.5 metros, dañada por intentos de cruce y actividades de contrabandistas. Este proyecto forma parte de las políticas migratorias de la administración Trump, quien el pasado 8 de julio celebró un presupuesto récord de 170,000 millones de dólares para seguridad fronteriza, incluyendo más de 46,000 millones destinados a la barrera fronteriza, según el American Immigration Council.

Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, señaló que, aunque la estructura del muro se completó en la primera administración de Trump (2017-2021), aún falta implementar tecnología de vigilancia como cámaras y sensores para garantizar su efectividad. Sin embargo, Sheinbaum enfatizó que la seguridad fronteriza no depende de barreras físicas, sino de un enfoque cooperativo que fomente el desarrollo regional y proteja los derechos humanos de los migrantes.

El debate sobre el muro fronterizo no es nuevo. Desde su primera campaña presidencial en 2016, Trump prometió su construcción, asegurando que México pagaría por ella, una afirmación que ha sido desmentida por los gobiernos mexicanos de Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y ahora Claudia Sheinbaum. En contraste, el gobierno de Joe Biden detuvo la construcción en 2021, aunque en 2023 reanudó algunos trabajos en Texas debido a la presión migratoria, una decisión que generó críticas por contradecir sus promesas de campaña.

A pesar de las barreras existentes, que cubren más de 1,000 kilómetros de la frontera de 3,200 kilómetros entre ambos países, expertos señalan que los muros no han detenido significativamente los flujos migratorios. Un estudio de la Revista Económica Americana indica que las barreras redujeron la migración en un 35%, pero no son más efectivas que aumentar el número de agentes fronterizos. Además, el muro ha generado impactos negativos, como lesiones graves a migrantes que intentan cruzarlo, con hospitales como el Centro Médico Universitario de El Paso atendiendo un aumento en fracturas y traumatismos.

Sheinbaum reafirmó la postura de México de priorizar la cooperación bilateral y el respeto a los derechos de los mexicanos en Estados Unidos, en un contexto donde la migración sigue siendo un tema central en la relación entre ambos países.