México reconoce que la deuda de Pemex tensiona las finanzas públicas
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 10 de septiembre de 2025.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, admitió este miércoles que la elevada deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) continúa ejerciendo una fuerte presión sobre las finanzas públicas del país. Durante su conferencia matutina en el Palacio Nacional, la mandataria calificó esta deuda como una “maldita deuda corrupta” heredada de los gobiernos de Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018), destacando que los vencimientos concentrados en 2025 y 2026 obligan al gobierno a destinar recursos extraordinarios para evitar una crisis de pagos en la petrolera estatal.
Sheinbaum detalló que, solo en 2026, Pemex enfrentará pagos por aproximadamente 250,000 millones de pesos (unos 12,500 millones de dólares), una cifra que supera tres veces el costo del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. “Esa deuda irresponsable, corrupta, que adquirieron Calderón y Peña, nos toca pagarla a nosotros. No se puede no pagar, son compromisos con bancos y fondos”, subrayó la presidenta. Este panorama ha llevado a un ajuste en las proyecciones del déficit presupuestario, que pasó de 3.9% a 4.3% del PIB en 2025, y de un rango de 3.2%-3.5% a 4.1% en 2026.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, precisó que el 46% de los vencimientos de deuda de Pemex se concentran en el actual sexenio, con un 26% correspondiente a 2025 y 2026. Además, señaló que la deuda de la empresa creció un 130% en la última década, pasando de 43,000 millones a 100,500 millones de pesos. Este incremento contrasta con una drástica caída en la producción: entre 2012 y 2018, la elaboración de gasolinas y diésel se redujo de 718,000 a 324,000 barriles diarios, mientras que la producción petroquímica cayó a la mitad. “Mientras la deuda crecía, la producción se desplomaba. ¿A dónde se fue ese financiamiento?”, cuestionó Sheinbaum.
El gobierno federal ha implementado medidas para aliviar la carga financiera de Pemex, incluyendo la absorción de parte de los costos de intereses por parte de Hacienda, un apoyo que continuará hasta 2026. Sin embargo, la presidenta enfatizó que el objetivo es evitar que los recursos públicos se conviertan en un “barril sin fondo”. Para ello, Pemex invertirá en proyectos como una nueva coquizadora en la refinería de Salina Cruz y en la refinería de Deer Park, Texas, para incrementar la producción de gasolina y diésel. Además, se busca reducir la dependencia de gas natural importado y estabilizar el consumo de hidrocarburos, con un enfoque hacia fuentes renovables en el marco del plan estratégico de Pemex hacia 2035, que también contempla un mayor uso de la fracturación hidráulica para extraer gas natural.
Expertos advierten que, a pesar de estas medidas, los problemas estructurales de PemexFitch Ratings ha señalado que los apoyos gubernamentales, que entre 2019 y 2024 sumaron 60,000 millones de dólares, no han resuelto los problemas operativos de fondo, y un eventual impago podría activar garantías soberanas, incrementando la deuda pública. persisten. La deuda total de la petrolera, que supera los 100,000 millones de dólares, la posiciona como una de las empresas más endeudadas del mundo, lo que limita su capacidad de inversión y pone en riesgo la sostenibilidad fiscal del país.
La situación de Pemex, sumada a su deuda con proveedores (que asciende a 430,540 millones de pesos) y la baja producción de crudo (1.44 millones de barriles diarios en 2025, la más baja en 35 años), plantea un desafío significativo para el gobierno de Sheinbaum, que busca equilibrar el rescate de la petrolera con la estabilidad macroeconómica del país.