Sheinbaum cierra su primer año con 73% de respaldo popular
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 29 de septiembre de 2025.- A escasos días de conmemorar su primer aniversario al frente de la nación, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se consolida como una de las líderes mejor evaluadas en la historia reciente de México, con un 73% de aprobación ciudadana según la encuesta nacional más reciente de El Financiero. Este respaldo, que supera en cinco puntos el que tuvo su antecesor Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al cumplir un año en 2019, refleja una gestión marcada por avances en programas sociales y educación, aunque persisten sombras en temas como la inseguridad y la corrupción.
El sondeo, realizado del 14 al 18 y del 21 al 25 de septiembre a mil mexicanos adultos en las 32 entidades federativas, con un margen de error de ±3.1%, dibuja un panorama de estabilidad en la popularidad de Sheinbaum. El 27% de los encuestados desaprueba su labor, una cifra que se mantiene constante en los últimos meses. Esta aprobación se alinea con datos de otras encuestadoras: en agosto, Mitofsky reportó un 71% para El Economista, mientras que Enkoll para EL PAÍS y W Radio elevó la cifra al 79% en el Primer Informe de Gobierno, presentado el 1 de septiembre.
Desde su toma de posesión el 1 de octubre de 2024, Sheinbaum ha navegado un contexto internacional turbulento, marcado por las tensiones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha amenazado repetidamente con aranceles al comercio mexicano por temas migratorios y de fentanilo. A pesar de esto, su manejo diplomático ha sido bien valorado: en marzo, Enkoll registró un pico del 82% de aprobación en medio de la crisis bilateral, con el 68% de los mexicanos expresando confianza en su estrategia de negociación firme pero conciliadora. En julio, el 69% respaldó su enfoque ante las amenazas arancelarias, según otra encuesta de Enkoll, que incluyó el aplazamiento de medidas proteccionistas tras llamadas directas con Trump.
En el ámbito doméstico, los logros destacados por los encuestados giran en torno a las políticas sociales heredadas y ampliadas del gobierno anterior. El 48% percibe mejoras en la reducción de la pobreza y desigualdad, así como en el sistema educativo, mientras que el 44% valora positivamente los avances en servicios médicos y salud pública. Los programas de becas, pensiones para adultos mayores y apoyos a mujeres cercanas a la jubilación se erigen como el pilar de su popularidad, con un 77% de opiniones favorables en este rubro, según El Financiero en agosto. Además, el 70% aprobó su participación en la ceremonia del Grito de Independencia, evento que impulsó seis puntos su imagen de liderazgo, alcanzando un 66% de percepción favorable.
Sin embargo, no todo es color de rosa. La inseguridad sigue siendo el talón de Aquiles: el 52% de los mexicanos la identifica como el principal problema nacional, y solo el 42% evalúa positivamente el manejo federal de la seguridad pública, con un 53% de opiniones negativas. En cuanto al crimen organizado, el 74% califica de negativo el abordaje gubernamental. La corrupción, por su parte, ocupa el segundo lugar en preocupaciones (21%), por encima de la economía (19%), y genera un 75% de evaluaciones desfavorables, el peor registro desde abril. Expertos como Heidi Osuna, directora de Enkoll, atribuyen esta estabilización en el 73-80% a un «desgaste natural» tras 10 meses, pero destacan que la brecha partidista se acentúa: el 89% de los morenistas la aprueba, frente al 47% de la oposición.
Comparada con predecesores, Sheinbaum supera ampliamente a Vicente Fox (59% en su primer año) y Enrique Peña Nieto (alrededor del 50%), y se equipara o rebasa ligeramente a AMLO en etapas iniciales. Su imagen personal también brilla: el 75% la considera honesta, el 74% cree que tiene el carácter para gobernar y el 73% opina que entiende los problemas de la gente.
A medida que se acerca el 1 de octubre, fecha simbólica de su llegada al poder, analistas coinciden en que el «efecto luna de miel» se transforma en una consolidación pragmática. Con frentes abiertos como la reforma judicial y la relación con Washington, Sheinbaum enfrenta el reto de traducir popularidad en resultados tangibles. Por ahora, el pulso de la nación late a su favor, recordando que en México, la aprobación presidencial es tan volátil como el clima en el Zócalo.