Sheinbaum defiende alertas previas por lluvias: «No había condición científica que indicara esta magnitud»

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 13 de octubre de 2025.– La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este lunes que, aunque se emitieron alertas por lluvias fuertes en Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí —estados devastados por precipitaciones que han dejado 64 muertos y 65 desaparecidos—, «no había ninguna condición científica-meteorológica que pudiera indicarnos que la lluvia iba a ser de esta magnitud». En su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria defendió la respuesta federal ante críticas por supuesta falta de prevención, enfatizando que fenómenos como huracanes permiten pronósticos con días de antelación, pero no así estas tormentas intensas derivadas de la Perturbación Tropical 90-E y las tormentas Priscilla y Raymond.

Sheinbaum detalló que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) activaron alertas amarillas y naranjas desde el 5 de octubre, pronosticando lluvias de hasta 150 mm, pero las acumulaciones superaron los 280 mm en zonas como Puebla y Veracruz, un récord no previsto en modelos científicos. «Normalmente alertamos con Protección Civil cuando viene un huracán o ciclón, y podemos ver si aumenta su categoría. Aquí no era el caso; es decir, no había ninguna condición científica-meteorológica que pudiera indicarnos que la lluvia iba a ser de esta magnitud», explicó, al tiempo que rechazó acusaciones de omisión y destacó el despliegue inmediato de planes DN-III-E y Marina una vez detectada la intensidad.

La frase de la presidenta surge en un contexto de polémica: opositores y usuarios en redes sociales cuestionan si se subestimó el riesgo, citando pronósticos internacionales que advertían de precipitaciones continuas por días en temporada de huracanes. «Literal cualquier sistema meteorológico decía que las lluvias continuarían por días. ¿No miden el caudal de los ríos?», criticó un usuario en X, aludiendo a la «científica» Sheinbaum y su formación como ingeniera en energía con doctorado en medio ambiente. Expertos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) respaldan parcialmente: aunque el cambio climático ha incrementado la imprevisibilidad de eventos locales un 30%, los modelos globales como el GFS de NOAA preveían tormentas, pero no la magnitud exacta en cuencas específicas como el Río Cazones, desbordado en Poza Rica.

La mandataria, quien el domingo recorrió las zonas afectadas ampliando el fondo de emergencia a 12 mil millones de pesos, insistió en la coordinación: «Hemos rescatado a 1.500 personas y censado daños en 150 municipios; ahora fortalecemos resiliencia con inversiones en alertas tempranas«. La Conagua reporta que las lluvias, las peores en 70 años para la región, responden a un «cóctel» de frentes fríos y remanentes tropicales, no detectable con precisión quirúrgica. Organismos como la ONU elogian la respuesta post-desastre, pero urgen protocolos actualizados ante el calentamiento global.

En redes y medios, la declaración ha generado debate: mientras simpatizantes la ven como transparencia, críticos la tildan de excusa, recordando inundaciones anuales en la Huasteca. Sheinbaum concluyó prometiendo un informe detallado al Congreso y vacunas contra enfermedades hídricas para 100 mil damnificados. En un México donde los desastres climáticos cobran vidas y miles de millones, sus palabras subrayan un dilema: la ciencia avanza, pero la naturaleza, impredecible, exige más que pronóstico