Sheinbaum defiende reforma electoral y rechaza acusaciones de autoritarismo
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 15 de enero de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este jueves la reforma electoral impulsada por su administración, argumentando que busca fortalecer la democracia participativa, garantizar elecciones más limpias y reducir costos operativos del Instituto Nacional Electoral (INE), al tiempo que rechazó categóricamente las acusaciones de que representa un retroceso democrático o un avance hacia el autoritarismo.
Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum respondió a críticas de la oposición, organizaciones civiles y observadores internacionales que han calificado la iniciativa como un intento de control gubernamental sobre el órgano electoral. “Esta reforma no es para concentrar poder ni para debilitar la democracia; al contrario, es para hacerla más robusta, más cercana a la gente y menos costosa para el erario público. Negamos rotundamente cualquier intención autoritaria. México avanza en democracia participativa, no retrocede”, afirmó la mandataria.
La propuesta, presentada en diciembre de 2025 y que se discute en el Congreso, incluye la reducción del número de consejeros del INE de 11 a 7, la elección popular de consejeros y magistrados electorales, la fusión de organismos electorales locales con el INE para crear un sistema nacional unificado, la eliminación de plurinominales en el Congreso y límites más estrictos al financiamiento privado de campañas. Sheinbaum destacó que estos cambios responden a demandas históricas de transparencia y equidad, y que la elección popular de autoridades electorales “empodera al pueblo” en lugar de dejarlo en manos de designaciones elitistas.
“El INE actual cuesta más de 26 mil millones de pesos al año y no ha evitado irregularidades graves en procesos pasados. Con la reforma bajamos costos, eliminamos privilegios y garantizamos que quien organice las elecciones sea elegido por la ciudadanía, no por cuotas de poder”, explicó. La presidenta citó encuestas internas y consultas públicas que, según dijo, muestran apoyo mayoritario a la reforma entre la población.
Sheinbaum también rechazó las alertas de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y Amnistía Internacional, que han advertido riesgos a la independencia del árbitro electoral. “Respetamos las opiniones externas, pero la soberanía mexicana decide sus reglas electorales. No aceptamos injerencias ni lecciones de quienes en otros países han visto fraudes y manipulaciones sin reforma alguna”, respondió.
La iniciativa requiere mayoría calificada en el Congreso (dos terceras partes) y, de aprobarse, podría someterse a consulta popular o ratificación en el Senado. La oposición, encabezada por el PAN, PRI y MC, ha anunciado que recurrirá a la Suprema Corte de Justicia de la Nación si se aprueba, alegando violaciones a la autonomía electoral y al equilibrio de poderes.
La presidenta concluyó que la reforma es parte de la “Cuarta Transformación” y que fortalecerá, no debilitará, la democracia mexicana.