Periodistas Unidos. Ciudad de México. 30 de octubre de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó categóricamente cualquier distanciamiento con su antecesor Andrés Manuel López Obrador, al acusar a «comentócratas» y medios conservadores de promover narrativas para dividir la Cuarta Transformación (4T). “Quieren dividirnos de AMLO… y eso nunca va a pasar”, afirmó durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, en respuesta a recientes especulaciones sobre supuestas diferencias en estrategias de seguridad y políticas económicas.
Sheinbaum subrayó que los intentos de generar una “ruptura” buscan que se deslice del legado lopezobradorista, pero insistió en que no lo hará “ni por convicción ni por responsabilidad”. “Buscan que yo me deslinde del presidente López Obrador, pero no lo voy a hacer”, enfatizó, al tiempo que destacó la aprobación ciudadana del 80% que mantiene AMLO pese a campañas mediáticas en su contra. La mandataria atribuyó esta politización única del pueblo mexicano a la comunicación directa y los resultados tangibles de la transformación, como el Tren Maya, el Corredor Interoceánico y la Refinería Olmeca.
El pronunciamiento surge en un contexto de rumores alimentados por analistas y publicaciones internacionales que contrastan su gestión con la de López Obrador, particularmente en temas de seguridad. Sheinbaum negó cualquier quiebre en esta materia: “No se trata de sustituir ni confrontar lo hecho por López Obrador, sino de complementar y robustecer el modelo con mayor coordinación entre fuerzas civiles y militares”. Recordó que su gobierno mantiene la esencia de la 4T, basada en austeridad, justicia social y amor al pueblo, y celebró avances como la reducción de la pobreza, inversión en educación y salud, y una baja significativa en homicidios.
En su balance reciente del primer año de mandato, la presidenta reiteró: “Los conservadores quieren dividirnos, pero eso no va a ocurrir”. Aseguró que recibió la “herencia de un hombre honesto y comprometido” y que su administración profundizará en la lucha contra la corrupción, con énfasis en la estabilidad económica y la consolidación del liderazgo en Morena. Analistas políticos interpretan estas declaraciones como un mensaje de unidad interna para blindar al movimiento ante el próximo año electoral, donde se disputarán gubernaturas clave.
La respuesta de Sheinbaum ha generado reacciones divididas en redes sociales: simpatizantes de la 4T aplauden su lealtad, mientras opositores la ven como una defensa reactiva ante crecientes críticas por presuntos ajustes en políticas heredadas. “Son hechos, no discursos”, concluyó la presidenta, reafirmando su compromiso con el proyecto colectivo que une a ambos líderes.

