Sheinbaum emite su voto en las elecciones judiciales en México

EFE. Ciudad de México. 01 de junio de 2025.–¡Viva la democracia!”, exclamó la presidenta Claudia Sheinbaum al acudir a votar este domingo en una jornada inédita en la historia del país: la elección por voto popular de magistrados, jueces y otros cargos del Poder Judicial federal, un proceso impulsado por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, y convertido en uno de los ejes centrales de la llamada “cuarta transformación”.

Poco antes de las 9:30 de la mañana, la mandataria llegó al centro de votación instalado en el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ubicado a escasos metros del Palacio Nacional, su residencia oficial. Lo hizo acompañada de su esposo, Jesús María Tarriba, con quien también compartió el tiempo de espera antes de emitir su voto.

Durante el breve trayecto, ciudadanas y ciudadanos la recibieron con gritos de “¡Presidenta!”, y algunos aprovecharon para tomarse fotografías con ella. Al llegar, se dirigió a la mampara electoral, donde permaneció alrededor de 11 minutos llenando las múltiples boletas correspondientes a los 881 cargos públicos que serán renovados, entre ellos jueces de distrito, magistrados de circuito y ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La casilla había abierto puntualmente a las 8:00 de la mañana y desde las 8:10 comenzaron a llegar votantes, con un promedio de 15 minutos por persona para completar el procedimiento, dadas las dimensiones del proceso.

La elección, contemplada en la reforma judicial aprobada en 2024, ha generado controversia y críticas por parte de sectores académicos, organismos internacionales y asociaciones del propio Poder Judicial, quienes señalan falta de información entre el electorado, complejidad técnica del proceso y riesgos de politización del sistema de justicia.

Los casi 100 millones de personas con derecho a voto deberán elegir entre más de 3,400 aspirantes, muchos de ellos sin trayectoria pública reconocida, lo que ha generado incertidumbre entre los votantes y ha alimentado el escepticismo sobre los resultados.

A pesar de la magnitud de la elección, las encuestas más recientes prevén una participación limitada, entre el 10 % y el 20 % del padrón electoral, debido al desinterés, la falta de información sobre los candidatos y las críticas sobre la forma en que se llevó a cabo el proceso de selección previa.

Mientras algunos sectores destacan el ejercicio como un paso hacia la democratización del Poder Judicial, otros lo consideran una estrategia para debilitar la autonomía judicial e imponer alineamientos políticos desde el Ejecutivo y el Legislativo.

Con su voto, la presidenta Sheinbaum busca reforzar el mensaje institucional de apoyo a este nuevo modelo, que redefine por completo la relación entre la ciudadanía y el sistema de justicia en México. Sin embargo, la legitimidad del proceso dependerá, en gran medida, de la participación ciudadana y de la confianza que la población pueda depositar en los nuevos integrantes del Poder Judicial.