Sheinbaum evalúa reunión cara a cara con Trump después del 20 de enero
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 14 de enero de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum abrió la puerta a una posible reunión presencial con Donald Trump después del 20 de enero, con el fin de abordar de manera directa los temas más sensibles de la agenda bilateral: comercio, migración, seguridad y cooperación contra el fentanilo.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum respondió a cuestionamientos sobre los próximos pasos en la relación México-Estados Unidos tras la llamada telefónica reciente y las amenazas arancelarias de Trump. “Después del 20 de enero, estaremos valorando la posibilidad de una reunión presencial. Lo que más nos interesa es el diálogo directo, sin intermediarios ni declaraciones a través de redes. Si sirve para avanzar en acuerdos concretos y en un marco de respeto mutuo, estaremos dispuestos”, señaló la mandataria.
La presidenta subrayó que cualquier encuentro se realizaría bajo condiciones que garanticen la defensa de la soberanía mexicana y los principios constitucionales de no intervención. “No hay prisa, pero tampoco descartamos nada que sea útil. Ya tenemos programadas reuniones de alto nivel el 22 o 23 de enero en Washington con los equipos de ambos gobiernos. Esos contactos preparan el terreno para una posible cumbre presidencial si ambas partes lo consideran conveniente”, agregó.
Sheinbaum recordó que la conversación telefónica previa fue “amable y productiva”, y que se acordó mantener canales abiertos para evitar escaladas innecesarias. Entre los temas prioritarios para una eventual reunión presencial mencionó: la revisión del T-MEC en 2026, la lucha conjunta contra el tráfico de precursores químicos y fentanilo, la migración ordenada y el fortalecimiento de inversiones estadounidenses en México.
Analistas consideran que una reunión temprana podría ayudar a desescalar la retórica agresiva de Trump —quien ha calificado a México como responsable principal del flujo de drogas y migrantes— y evitar una guerra comercial que afectaría a ambos países. La Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que se mantiene comunicación fluida con el equipo de transición de Trump y que cualquier formato de encuentro se coordinaría con apego estricto a los intereses nacionales.
Hasta ahora, la Casa Blanca no ha confirmado ni descartado una cumbre bilateral en las primeras semanas del nuevo gobierno estadounidense.