Sheinbaum nombra a Encinas como embajador ante la OEA Un perfil de hierro en derechos humanos para defender la soberanía mexicana

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 30 de septiembre de 2025.- En un movimiento que refuerza la diplomacia hemisférica de México en tiempos de tensiones regionales, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo designó este lunes a Alejandro de Jesús Encinas Rodríguez como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, Representante Permanente de México ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), con sede en Washington D.C. El nombramiento, enviado a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para su ratificación inmediata, marca la primera baja en el gabinete de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, donde Encinas fungía como secretario de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana.

La propuesta, remitida por la Secretaría de Gobernación a instancias de la mandataria, llega en un contexto de fricciones entre México y la OEA, organismo que ha cuestionado recientes procesos judiciales internos del país, lo que Sheinbaum calificó públicamente como «intromisión en asuntos soberanos». Encinas, de 71 años y economista egresado de la UNAM, reemplazaría a la embajadora Luz Elena Baños, con la encomienda de abogar por el diálogo constructivo en temas de derechos humanos, democracia y cooperación interamericana, priorizando la no injerencia en los asuntos nacionales. Analistas interpretan esta designación como una jugada estratégica para inyectar experiencia en derechos humanos y gestión política a la delegación mexicana, fortaleciendo la posición de México en un foro que agrupa a 32 países miembros activos, tras las salidas de Venezuela y la suspensión de Nicaragua.

El Senado, presidido en su Comisión de Relaciones Exteriores por el morenista Alejandro Murat Hinojosa, convocó a una sesión extraordinaria este martes 30 de septiembre para discutir y votar el dictamen de ratificación. Encinas comparecerá ante los legisladores para exponer sus prioridades, entre las que destacan la defensa de la soberanía mexicana, el impulso a la integración regional sin intervencionismos y la promoción de agendas en migración y justicia transicional, áreas donde acumula décadas de expertise. De aprobarse, como se anticipa dada la mayoría oficialista, Encinas podría rendir protesta esta misma semana, asumiendo el cargo en un momento clave para la OEA, que enfrenta debates sobre su relevancia y reformas internas impulsadas por países como México.

Con una trayectoria que abarca roles clave en la izquierda mexicana, Encinas ha sido un pilar en la Cuarta Transformación. Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), se desempeñó como subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración en la Secretaría de Gobernación, donde presidió la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa, impulsando investigaciones sobre la desaparición de los 43 normalistas de Guerrero. Anteriormente, fue jefe de Gobierno interino del Distrito Federal (2006), coordinador de la bancada del PRD en la Cámara de Diputados, senador y presidente de la Asamblea Constituyente de la CDMX, cargos que forjaron su reputación como un operador político pragmático y defensor de causas sociales. Su cercanía a figuras como López Obrador y Sheinbaum lo posiciona como un enlace de confianza en la continuidad de políticas exteriores progresistas.

Esta designación se enmarca en una tanda de nombramientos diplomáticos anunciados simultáneamente por Sheinbaum, que incluyen a Laura Elena Carrillo Cubillas como representante permanente ante las Agencias de la ONU en Roma, y a Carlos Eugenio García de Alba Zepeda como embajador en Brasil, ambos también pendientes de ratificación senatorial. En redes sociales, la noticia ha generado reacciones mixtas: mientras simpatizantes de Morena celebran el «fichaje de un guerrero de los derechos humanos«, opositores cuestionan si Encinas, con su historial controvertido en Ayotzinapa, potenciará o complicará el diálogo con la OEA.

A medida que el Senado delibera, Encinas se prepara para un rol que trasciende lo protocolar: en la OEA, donde México ha abogado por reformas contra el «intervencionismo disfrazado», su voz podría inclinar balanzas en cumbres sobre migración, cambio climático y equidad de género. En el ajedrez diplomático de las Américas, Sheinbaum mueve a un peón experimentado al centro del tablero, recordando que en la arena internacional, la lealtad y la astucia son las mejores embajadas.